Lectio Divina, Noviembre 1, 2017

Miércoles 1 de Noviembre de 2017
Solemnidad de Todos los Santos
👼🏻 Invocamos al Espíritu Santo
Espíritu Santo, ahora que vamos a leer la Palabra de Dios te pedimos que vengas acompañarnos, nos ayudes a entender mejor el mensaje. Amén
📖 Evangelio según San Mateo 5, 1-12

 

Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. 

Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: 

“Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. 

Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. 

Felices los afligidos, porque serán consolados. 

Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 

Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. 

Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. 

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. 

Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. 

Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. 

Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.” 
😇Palabra del Señor
📕 Lectura, ¿Qué dice el texto?
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. 

 

Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo 
🙋🏽Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?
📗 Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
Este texto como todos sabemos son las “Bienaventuranzas”, en ellas esta expresado nuestras necesidades, actitudes, sentimientos, sufrimientos; es decir Dios nos reconoce como humanos y nos da aliento para no abandonar el camino a su Reino, es decir son como una ley para llegar a ser “Santos” a través de la felicidad. En cada necesidad, actitud, sentimiento, sufrimiento, ¿Me refugio en Dios y busco la felicidad ante cualquier situación buena o mala?, ¿Busco la felicidad desde mi corazón, con amor y no por compromiso para lograr llegar a ver a Dios?, si pensamos en cada uno de nuestros seres queridos o conocidos que siguió estás bienaventuranzas ¿Nos damos cuenta que antes que partieran al cielo ya llevaban consigo la felicidad?, ¿Que es la Santidad?
🙋🏻Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?
📘 Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
Señor, tu nos conoces, sabes perfectamente cada parte de nuestro ser, y te agradecemos porque siempre estas presente dándonos aliento para seguir tu camino. Queremos encontrar esta felicidad que tu nos has prometido, el camino no es fácil, pero nos esforzamos. Tú eres la expresión más clara de lo que esto significa, y nos lo has dicho, estaremos alegres, sufriremos, nos sentiremos solos, pero siempre estarás ahí para ayudarnos, porque tu estas con nosotros desde el inicio hasta el final. Y esperamos llegar a estar entre los Santos allá en el cielo.

🙋🏿Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal?
Cada uno pone sus intenciones.
Amén.
📙 Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
“Felices los que tienen el corazón puro”

(Repetimos)

“Felices los que tienen el corazón puro”

“Felices los que tienen el corazón puro”
🙋🏼Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?
🏃🏻⛪Acción, ¿A que me comprometo con Dios?
Así como los mandamientos son nuestro compromiso con Dios, las bienaventuranzas son el aliento a seguir este camino al Reino de Dios, bien, pues repasemos estas bienaventuranzas y mandamientos, y demos nuestra mejor disposición y voluntad para cumplirlas para que Dios esté atento a ellos y nos reciba entre todos los Santos
🙋Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la acción concreta que te invita a realizar?

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Lectio Divina, 29 de Octubre de 2017

Lectio Divina, 29 de Octubre de 2017

Trigésimo Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Ex 22, 21-27 * Salmo 17 * 1Tes 1, 5c-10 * Mt 22, 34-40

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“Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu.

Amén.

Texto

34 Al enterarse los fariseos de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron alrededor de él; 35 y uno de ellos, [doctor en la ley] le preguntó maliciosamente:

36 —Maestro, ¿cuál es el precepto más importante en la ley?

37 Le respondió:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Éste es el precepto más importante; 39 pero el segundo es equivalente: Amarás al prójimo como a ti mismo.

40 De estos dos mandamientos dependen la ley entera y los profetas.

Lectio

La página sagrada propone hoy un tema clave para la lectio divina de los discípulos y misioneros de Cristo: “la relación entre el amor a Dios y a los hermanos”. Verdadera enseñanza fundamental, la breve intervención del Maestro en el Evangelio que contiene aquel equilibrio que tantas veces tiende a perderse en la “vida de creyentes”: el amor al Creador y a los semejantes. A través de la historia dos acusaciones se han hecho a la vida de los creyentes: privilegiar el amor a Dios, olvidando al hombre, o perder de vista al Creador para detenerse en la criatura (1ª lectura). Nunca, ninguna de ambas han sido totalmente ciertas, pero por lo menos la posibilidad de ese desequilibrio ha existido. Contra ello previene hoy urgentemente el Señor a sus seguidores y testigos.

  1. En su tiempo, los fariseos con quienes convivió Jesús, representaban un cuidado atento por el cumplimiento de la ley de Dios. Hombres famosos en las páginas del Evangelio y la historia de la Iglesia surgieron de aquellos: Nicodemo, José de Arimatea, Saulo de Tarso. Sin embargo, a través de las controversias ocurridas entre este grupo y Jesús, es posible advertir aquella deformación del espíritu de la Ley que el fariseísmo había realizado. Según algunos de sus rabinos o maestros, habrían más de 613 preceptos legales derivados de la Ley. Igualmente, habrían, fuertes discusiones entre ellos sobre que preceptos eran los más importantes.
  2. El mandamiento más importante: Uno de los fariseos le interroga (para poner a prueba su capacidad como legislador) sobre el mayor mandamiento. De hecho, antes del mismo Jesús ya existía la certeza de que se trataba del “amor a Dios”. Dicho mandamiento se expresaba como la orientación de toda la persona, al Creador. El primer pecado, fue en efecto, él haber olvidado a Dios y fijarse únicamente en el hombre mismo (Cf. Gn 3, lss) (VER vv. 34-36).
  3. El mandamiento nuevo: La enseñanza del Maestro contiene sin embargo algo nuevo: Él coloca a la par del mandamiento debido a Dios, el deber hacia el hermano. De hecho, como en el Decálogo, la ley prescribe una y otra cosa, pero Jesús le da a la segunda parte una importancia como antes no tuvo. Lo hace diciendo en efecto: “y el segundo es semejante a este…” (ver. v.39) “Semejante” no quiere decir idéntico, pero significa reflejo al igual que en toda la creación, no es posible hallar ningún reflejo de Dios más grande que el hombre mismo. Por tanto, según la enseñanza de Cristo, no es posible un amor verdadero a Dios, si este no se refleja en un amor al prójimo… San Juan hará mucho después una síntesis clara del mensaje cristiano: “Queridos, sí Dios nos ha amado, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros… si nos amamos, el amor de Dios, permanece en nosotros y el amor de Dios ha alcanzado su objetivo en nosotros” (1 Jn 4, 11-12) (VER acá vv. 37-40).

Meditatio

  • ¿Qué diferencia hay entre el amor humano y el amor divino?
  • ¿Es prioridad para mi vida amar a Dios y al prójimo sobre todas las cosas o amo más a mis bienes materiales?
  • ¿Me he sentido amado por Dios en relación con mi familia, con mi comunidad, con la Iglesia?

ORACION

Señor Jesús, enséñame a amarte a ti en cada uno de mis hermanos para que pueda permanecer en ti y tú en mí.

CONTEMPLACIÓN

El Salmo 17 nos puede ayudar a la contemplación, lo que pretendemos es reflejar en el cuidado hacia el hermano, el amor a Dios. Contemplemos la imagen de Jesús, manso y humilde, que acoge a todo el que se acerca a Él.

ACCIÓN

  1. Examinar atentamente las prioridades de nuestra vida y colocar el mandamiento del amor en primer lugar.
  2. Determinar hasta qué punto nuestro amor es efectivo y auténtico en familia, comunidad parroquial, en medio de la sociedad local y nacional.
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Lectio Divina, 22 de Octubre de 2017

Lectio Divina, 22 de Octubre de 2017

Vigésimo Noveno Domingo Ordinario

Domingo de las Misiones –DOMUND-

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Is 56, 1. 6-7 * Salmo 66 * 1Tim 2, 1-8 * Mt 28, 16-20

Mision

Vayan y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

Texto

16 Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús. 17 Al verlo, se postraron, pero algunos dudaron. 18 Jesús se acercó y les habló:

—Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. 19 Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, 20 y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

Lectio

Hoy la Palabra de Dios que se ha proclamado, en el marco de este domingo mundial de las misiones, habla claramente de una unidad universal: La salvación de Dios está a punto de llegar, por medio de la justicia, pero no sólo a un pueblo, sino a todos los pueblos de la tierra. El Evangelio también nos recuerda este deseo divino, de que todas las naciones reciban la enseñanza de los apóstoles, por eso, los once van a Galilea por mandato de Jesús, para encontrarse con Él y escuchar ese mandato misionero, que consiste ante todo en hacer discípulos bautizando y enseñando a todas las naciones.

  1. Jesús anima la misión: La tarea misionera esta animada por la presencia de Jesús, ya el Evangelio nos recuerda esta promesade Jesús de estar con sus discípulos “todos los días, hasta el fin del mundo”. Esta es la grandeza del “Dios-con-nosotros” queen la persona de Jesucristo resucitado confía a sus mensajeros la misión de hacer discípulos en todas las naciones.
  2. Para Mateo (Mt 28,16), la Iglesia no nace en Jerusalén, ciudad que representa el centro del poder religioso y político que persiguió y asesinó a Jesús, sino en Galilea, una región que por su fama revoltosa y pagana simboliza la periferia y la exclusión.
  3. En Galilea comenzó Jesús su ministerio, y allí también la Iglesia comenzará su misión. La Misión de la Iglesia (Mt 28,19-20) tiene dos objetivos: primero bautizar en nombre de la Trinidad, de manera que todos quedemos incluidos y acogidos dentro de la comunidad del reino, y en segundo lugar, enseñar no sólo con palabras y buenas intenciones, sino con obras que se noten en la practica de la vida cotidiana.
  4. En forma hermosamente alentadora, el evangelio de Mateo termina con una frase muy propia para tiempos de miedo y desesperanza: “Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”.

Meditatio

  • ¿Reconocemos como nuestra la tarea misionera encomendada por Jesús a sus discípulos?
  • ¿Nuestro testimonio de vida es un claro mensaje misionero de la presencia real de Jesús en medio de nosotros?
  • ¿Hemos orado por la acción misionera de la Iglesia?

Oratio

Te damos gracias, Señor, porque nos has llamado a ser tus discípulos, porque nos has dado a conocer el mensaje de tu amor, el mensaje de vida y esperanza que se funda en Cristo Resucitado. Te pedimos, que nos des fuerza y valor para ser verdaderos misioneros con nuestro testimonio y nuestras palabras, para que quienes nos rodean sientan tu presencia. Bendice, también, Señor las obras misionales en todo el mundo, y permite que todas las naciones conozcan a Cristo, tu Hijo muy amado. Amén.

Contemplatio

En este domingo mundial de las misiones, recitar el salmo 66 constituye una forma de sentirnos bendecidos por Dios, buscando su mirada.

Actio

  1. Proponernos orar constantemente por las misiones, tanto a nivel personal, como grupal y comunitario.
  2. Buscar la forma de ser misioneros en nuestras familias, lugares de estudio o trabajo y con nuestros amigos, predicando a Jesús no sólo de palabra sino también con nuestro testimonio.

 

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Lectio Divina, 15 de Octubre de 2017

Lectio Divina, 15 de Octubre de 2017

Vigésimo Octavo Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Is 25, 6-10a * Salmo 22 * Fil 4, 12-14.19-20 * Mt 22, 1-14

Fiesta bodas

¿Cómo has entrado sin vestirte de fiesta?”

Invocación inicial

¡Oh Dios!, protector de los que en ti esperan; sin ti nada es fuerte ni santo. Multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor Jesucristo,

Amén

Texto

1 Jesús tomó de nuevo la palabra y les habló con parábolas:

2 El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. 3 Envió a sus sirvientes para llamar a los invitados a la boda, pero éstos no quisieron ir. 4 Entonces envió a otros sirvientes encargándoles que dijeran a los invitados: Tengo el banquete preparado, mis mejores animales ya han sido degollados y todo está a punto; vengan a la boda. 5 Pero ellos se desentendieron: uno se fue a su campo, el otro a su negocio; 6 otros agarraron a los sirvientes, los maltrataron y los mataron. 7 El rey se indignó y, enviando sus tropas, acabó con aquellos asesinos e incendió su ciudad.

8 Después dijo a sus sirvientes: El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no se lo merecían. 9 Vayan a los cruces de caminos y a cuantos encuentren invítenlos a la boda. 10 Salieron los sirvientes a los caminos y reunieron a cuantos encontraron, malos y buenos. El salón se llenó de convidados.

11 Cuando el rey entró para ver a los invitados, observó a uno que no llevaba traje apropiado. 12 Le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado sin traje apropiado? Él enmudeció. 13 Entonces el rey mandó a los guardias: Átenlo de pies y manos y échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el crujir de dientes. 14Porque son muchos los invitados pero pocos los elegidos.

Lectio

Hoy la página sagrada nos habla del banquete como lugar de encuentro, tal y como sucedió en tantas comidas de diversas escenas de la vida de Cristo:

a. Dios tiene la iniciativa -y la insistencia- de salvar a los hombres: Como en la parábola paralela de los viñadores homicidas (VER Mt. 21, 33-43) quien era el viñador y ahora es rey (Dios mismo) desea llevar adelante su proyecto de salvación y no se cansa. La repetición de la acción (“mandar a llamar mediante enviados”) sintetiza toda la historia de la salvación del Antiguo Testamento (VER vv. 1 y 6).

b. Sólo el libre rechazo humano bloquea el plan de Dios: Las actitudes de indiferencia y luego de evasión por parte del hombre han constituido siempre el único obstáculo para aquella acción de Dios, que sin embargo en su infinita sabiduría, El sabrá realizar para bien de los hombres mismos (VER vv. 2-5).

c. La entrada a la salvación es ante todo una gracia: La condición indiferenciada de los “nuevos invitados” (buenos y malos, gente de los caminos = de toda condición) hace pensar inmediatamente en la bondad del rey. De hecho, San Pablo alabará el “abismo de sabiduría y generosidad divinas” (VER Rm. 11, 33ss).

d. Aunque gratuita, la salvación impone una nueva forma de vida: La sorprendente actitud del rey al encontrar a uno que aparentemente no tenía por que estar preparado (pues era parte de la “gente del camino”, llamada de improviso y a última hora) y sobre todo la sentencia (VER v. 14), quieren dejar claro que también hay que estar a la altura de la vida nueva en Cristo. El vestido exigido: no es otro que la serie de actitudes nuevas, que se han de cultivar como cristianos. El vestido -señal de la dignidad o de su carencia- es aquí una imagen fuerte, a la que San Pablo alude precisamente como “vida nueva, revestidos de Cristo” (VER v.12)

Meditatio

  • ¿Apreciamos conscientemente el hecho de que tenemos una fe cristiana recibida, como un gran don de Dios? ¿O el habernos “acostumbrado a creer” nos hace perder la novedad, la fuerza, del Evangelio en el mundo? ¿Evitamos desde hace tiempo a Dios?
  • ¿En que consiste hoy y aquí (en nuestras relaciones sociales o familiares) la identidad nueva (= el traje de fiesta que se nos exigirá)? ¿Hemos reducido el creer -como hacen otros cristianos a una fe sin obras, sin proyección a la historia de nuestro alrededor?

Oratio

Tú, que invitas al mundo entero a las bodas eternas de tu hijo, danos el espíritu santo, para que podamos testimoniar al mundo, cuál es la esperanza que nos mueve. Sólo tu puedes nutrirnos en un banquete, que nos da el pan de vida, que salva, continua llamándonos, insiste como tú sabes hacerlo con los que amas y danos tu mismo el vestido de fiesta.

Contemplatio

El tema del banquete, que Dios prepara, está presente en el Salmo 22 que proclama y contempla la comunidad discipular, preparándose precisamente al banquete Eucarístico del domingo cristiano.

Actio

1. Hacernos cercanos por la misión a todos aquellos que, sin saberse invitados al banquete del Reino, ya buscan la verdad y la vida en su lucha por la justicia.

2. Debemos salir a los caminos de la historia, a invitar a muchos a tomar sobre sus vidas el nombre de Cristo.

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Lectio Divina, 8 de Octubre de 2017

Lectio Divina, 8 de Octubre de 2017

Vigésimo Séptimo Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Is 5, 1-7 * Salmo 79 * Fil 4, 6-9 * Mt 21, 33-43

Mateo 21,33-43

“Dará la viña a otros viñadores”

Invocación inicial

Escúchanos, Espíritu Santo,

tú que eres nuestro amigo.

Tú que estás siempre cerca de nosotros,

llena nuestros corazones de tu amor.

Te damos gracias, Oh Padre, porque,

cuando Jesús volvió contigo

Nos enviaste al Espíritu Santo

para que ocupara su puesto.

Aunque no podemos verle,

sabemos que está actuando en el mundo,

en todo lo que es bueno y santo,

y en nuestras vidas para que cumplamos

tu voluntad.

Envíanos al Espíritu Santo, te rogamos,

para que moldeé nuestras vidas

y nos guíe siempre.

Amen

Texto

33 Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

34 Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.

35 Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. 36 El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.

37 Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”.

38 Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. 39 Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

40 Cuando vuelve el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».

41 Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo».

42 Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: “La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos”? 43 Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos».

Lectio

El Evangelio de Mateo pone el énfasis hoy en las actitudes de aquellos que son responsables en la comunidad: los llamados “viñadores”, que tratan mal a los “enviados del dueño” (es decir, a los diferentes profetas que Dios envía), terminando con el asesinato del heredero (el mismo Cristo) en su afán de apoderarse de la viña. Varios elementos sirven de guía para comprender mejor la parábola:

a. El ambiente de la Pasión: Jesús narra la parábola de los viñadores homicidas precisamente cuando a su alrededor se teje el drama de violencia y muerte. En efecto, con él (simbolizado en el heredero) y con su muerte violenta, los hombres darán a Dios su respuesta negativa final (VER Mt. caps. 21-23).

b. El cuidado debido a la viña: Dios había destinado la viña (la comunidad de Israel) para que ciertos hombres (viñadores) la trabajaran e hicieran producir fruto. Ellos, guías del pueblo, representantes del pastoreo Antiguo Testamento, han intentado apoderarse de lo que no les corresponde y perderán por ello la capacidad de legislar o guiar al pueblo. En el NT, Jesús es el único “maestro verdadero” dado por Dios a los hombres. (VER vv. 33-34).

c. La insistencia de Dios por la conversión: La serie de “enviados o profetas” concretiza la insistencia divina en la necesaria “conversión”: el Reino de Dios, la voluntad de Dios no pueden administrarse y manejarse con los criterios humanos de los malos viñadores (VER v. 36-37).

d. Los frutos debidos: Se han de traducir en cada época como aquello que Dios quiere de la comunidad de fe, no siendo sin embargo algo misterioso o indeterminado: esos frutos son, lo reclamado por la Ley de Dios tanto en el AT como en el NT

Meditatio

  • ¿Qué frutos concretos de bien y paz hemos producido después de “tantos años de recibir cuidados de Dios” (evangelización, sacramentos, oportunidades de formación, etc.?)
  • ¿En qué cosa hemos desilusionado a Dios y a la comunidad que han puesto su esperanza en nuestro testimonio personal, familiar, etc.?
  • ¿Podemos decir que conservamos y hacemos crecer la fe recibida de mis padres y de mi comunidad? ¿Hasta dónde he dado el fruto de un cambio de vida notable?

Oratio

Al examinar hoy nuestros frutos, no has encontrado el amor, ¡oh dueño de la viña y de la vida! Nuestras manos no han dado, ni nuestros corazones perdonado: ¡oh fuente de misericordia y perdón! y sin embargo, quieres que aún seamos heredad tuya: viña amada y cuidada cada día por ti. Cura, Señor, nuestras heridas, sana nuestros corazones rebeldes y brillará de nuevo tu gracia sobre la viña de tu heredad…

Amén.

Contemplatio

La antífona del Salmo 79 recoge la voz de la viña misma, que no es otra que la comunidad discipular que alaba y entra en la contemplación: La viña del Señor es la casa de Israel.

Actio

  1. Reflexionar sobre nuestra historia y las “respuestas” que hemos dado o dejado de dar a los dones de Dios: el primero de ellos, nuestro Bautismo.
  2. Promover en las generaciones más jóvenes el espíritu de “responsabilidad espiritual” para con el discipulado y la misión en la Iglesia.
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Lectio Divina, 7 de octubre de 2017

Lectio Divina, 7 de octubre de 2017

Ciclo “A”

Fiesta de Nuestra Señora del Rosario

Página Sagrada:

Hch 1, 12-14 * Lc 1, 46-55 * Lc 1, 26-38

Virgen del Rosario

“Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo”

Invocación inicial

¡Oh Madre y amadísima Virgen del Rosario! Tú que plantaste en la Iglesia, por medio de  tu privilegiado hijo Domingo, el místico árbol del Santo Rosario, haz que abracemos todos tu santa devoción y gocemos su verdadero espíritu; de suerte que aquellas místicas rosas sean en nuestros labios y corazón, por los pecadores medicina y por los justos aumento de gracia.

Amén.

Texto

26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.

28 El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». 29 Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo.

30 Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. 31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; 32 él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».

34 María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?».

35 El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. 36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, 37 porque no hay nada imposible para Dios».

38 María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.

Lectio

Las lecturas de hoy nos presentan el misterio de la encarnación del Hijo de Dios, en el seno purísimo de la Virgen María. Ella es vista como la mujer de fe que cree en las promesas de Dios y es capaz de aceptar el plan que se le propone.

a. María es reflejo del amor de Dios: la grandeza que la Iglesia reconoce en María no es una exaltación de lo humano propiamente, sino más bien, es el reconocimiento que ella se merece por ser la Madre del Salvador. En efecto, ya el profeta Miqueas anuncia el nacimiento de un soberano que traerá la paz al pueblo, y la Iglesia reconoce como prefiguración de María aquella “que ha de dar a luz”, una mujer que no puede pasar desapercibida, pues se constituye en el medio por el cual Dios se hace presente. Así lo recuerda también el Evangelista Lucas, quien nos presenta la escena de la Anunciación para recordar el origen del Mesías, que por medio de María se encarna, no sólo asumiendo la condición humana, sino también una cultura determinada.

b. Llena de gracia: El estar llena de gracia es parte de la grandeza de María, destinada a ser Madre de Dios. El ángel, mensajero de Dios, saluda a María con una frase inusual y la reconoce como llena de gracia, situación que hace referencia a una predilección de parte de Dios para con María, ella ha sido agraciada y permanecerá por siempre en esta condición.

c. No es de extrañar que la Iglesia haya tenido desde sus orígenes en muy alta distinción a María, este pasaje de San Lucas, nos recuerda que ya María gozaba de cierto reconocimiento entre las comunidades cristianas primitivas, pues al asociarla al misterio de la encarnación, simbolizaba, y sigue simbolizando, el medio por el cual Dios se hace presente en la realidad humana, al momento de la total revelación divina.

d. Nuestra fe mariana nunca puede desvincularse de nuestra fe en Dios y en Jesucristo nuestro Señor, pues perdería todo sentido. Al venerar a María, nuestro pensamiento debe conectarse con Dios y junto con ella, ponernos en la disposición de acoger la voluntad divina y poder decir junto con María: “Hágase en mí según tu palabra”.

Meditatio

  • Nuestra devoción a la Virgen María ¿Esta ligada a Dios? ¿Buscamos como ella hacer la voluntad del Padre en escucha atenta y dispuesta al servicio?
  • ¿Cómo manifestamos nuestra aceptación de la voluntad de Dios en nuestras vidas?

Oratio

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, y con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.

Contemplatio

Al contemplar la grandeza de Cristo el Señor, vemos también la gracia y dignidad tan alta con que Dios a dotado a quien es su predilecta, la Virgen María. Recitemos el salmo 44 o Lc 1.

Actio

  1. Nos comprometemos a conocer más sobre la verdadera devoción mariana para fortalecer nuestra espiritualidad.
  2. Rezar el rosario, meditando cada uno de los misterios. No como una simple tradición, sino como verdadera meditación.
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Lectio Divina, 1 de Octubre de 2017

Lectio Divina, 1 de Octubre de 2017

Vigésimo Sexto Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Ez 18, 25-28 * Salmo 24 * Fil 2, 1-11 * Mt 21, 28-32

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“El primer hijo hizo la voluntad de su padre”

Invocación inicial

Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

Texto

28 «¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: “Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña”. 29 El respondió: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue.

30 Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondió: “Voy, Señor”, pero no fue. 31 ¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?». «El primero», le respondieron. Jesús les dijo: «Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios. 32 En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en él; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han creído en él.

Lectio

A través de una parábola que también debió de conmover a los escuchas de su tiempo, el Maestro declara hoy que “el camino de la obediencia, de la propia negación, es el que lleva al cumplimiento auténtico de la voluntad del Padre”,  naturalmente, con el amor como motor de fondo de la obediencia verdadera. Hay varios elementos que llaman la atención en este breve relato de obediencia-desobediencia, amor-falta de amor:

a. El caso de la obediencia fingida: En el primer hijo -que se supone sea “el mayor”- tiene la peor de las “obediencias”: aquella, que no lo es, sino que es fingimiento, temor, hipocresía. Ciertamente ese hijo es primer recurso para el trabajo de casa, y por ello su delito es mayor: es él que añade con su fingimiento doble pena a quien lo ha llamado no sólo al trabajo del campo no realizado, sino por el mismo falseamiento de la relación con el Padre, figura clara de Dios (VER vv. 28-29).

b. El caso de la obediencia tardía: El segundo hijo o “menor” -como también puede suponerse- por lo tanto menos llamado a responsabilidad, es quien logra finalmente obedecer: lo hace tarde, pero lo hace. Él simboliza la dificultad, el proceso de maduración, la victoria final sobre sí mismo que todo discípulo debe cumplir en el camino hacia Dios. El dolor que pudo haber causado a su padre en el momento de la negación al inicio de la jornada, se verá sanado al comprobar ese padre que al atardecer el trabajo había sido realizado con el estilo conocido de un hijo que cumple porque ama (VER vv. 30-31).

c. La condenación del formalismo sin sinceridad: Del caso del hijo primero o mayor, se deduce que había dicho “si” por temor, por el formalismo que en el fondo no es compromiso, ni mucho menos es “obra auténtica”, sino aplacamiento de la ira del padre. Sea porque no ha querido “dañar su imagen de obediente”, sea porque en el fondo tenía la “costumbre de decir que sí”, su actitud es la de todos aquellos que saben la Ley y su comentario y “alaban al Señor, mientras su corazón está lejos de él” (cfr. Is 29,13 VER). Este hijo primero o mayor ha simbolizado al mundo Judío que rechazó al Bautista y al Mesías mismo, pero también simboliza a todo discípulo que no ama al Padre.

Meditatio

  • ¿Cuál es la medida de nuestra obediencia real a la voluntad de Dios? ¿La hemos reducido a ciertos momentos y áreas de nuestra vida donde “obedecer no molesta a nadie”?
  • ¿Buscamos conocer y profundizar el conocimiento de lo que Dios quiere? ¿Lo hacemos mediante la lectura y meditación de su Palabra, según ésta viene enseñada por la Iglesia de Cristo?

Oratio

Nos reconocemos, Oh Padre, cumplidores tardíos de tu voluntad… Tú nos has convocado desde la mañana y nos has enviado con urgencia a tu viña para que la Palabra sea proclamada, la caridad sea testimoniada, siga creciendo la esperanza. Amén.

Contemplatio

Señor, no te recuerdes de mis pecados, ni de las rebeldías de mi juventud. Iniciando su  contemplación con la recitación del Salmo 24 la comunidad de los discípulos y testigos expresa la voz del hijo menor de la parábola del Evangelio dominical: una fiesta de reconciliación para con Dios y los hermanos

Actio

  1. Revisar a fondo nuestra forma de obediencia y proponernos “rescatar el tiempo perdido” en nuestra rebeldía y alejamiento de los caminos del Señor.
  2. Organizar un programa efectivo para salir de esa rebeldía y comenzar a ser “luz y sal” en casa, en el trabajo, en todo ambiente, donde se necesita el testimonio de los “hijos del Padre Bueno”
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