Lectio Divina, 14 de enero de 2018

Lectio Divina, 14 de enero de 2018

Segundo domingo Ordinario

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Sam 3, 3-10.19 • Salmo 39 • 1 Co 6, 13-15.17-20 • Jn 1, 35-42
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“El es el Cordero de Dios”

 

Invocación inicial

Pastor bueno, Padre mío, también Tú hoy desciendes de los montes eternos y llevas contigo a tu rebaño a las verdes praderas, de hierba fresca y agua buena. Tú hoy manda delante de ti a tu oveja predilecta, al Cordero a quien amas con amor inconmensurable; Tú nos das a tu Hijo Jesús, el Mesías. Míralo, está aquí. Te pido que me ayudes a reconocerlo, a fijar sobre Él mi mirada, mi deseo, mi esperanza. Haz que yo lo siga, que no me separe de Él, que entre en su casa y allí me quede, para siempre. Su casa, oh Padre, eres Tú mismo. En Ti yo quiero entrar, quiero vivir. El soplo de tu Espíritu me atraiga, me sostenga y me una en amor a Ti y a tu Hijo, mi Señor, hoy y por todos los siglos de los siglos. Amén

Texto

35 Al día siguiente estaba Juan con dos de sus discípulos. 36 Viendo pasar a Jesús, dice:

—Ahí está el Cordero de Dios.

37 Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. 38 Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice:

—¿Qué buscan?

Respondieron:

—Rabí –que significa maestro–, ¿dónde vives?

39 Les dice:

—Vengan y vean.

Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde.

40 Uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro. 41 Andrés encuentra primero a su hermano Simón y le dice:

—Hemos encontrado al Mesías –que traducido significa Cristo–.

42 Y lo condujo a Jesús.

Jesús lo miró y dijo:

—Tú eres Simón, hijo de Juan; te llamarás Cefas –que significa Piedra–.

Lectio

En la escena del Primer Domingo del Tiempo Ordinario, en el Bautismo del Señor, Cristo se presentó  como Hijo de Dios y modelo de vida para llegar a ser hijos en El (cf. Gal 3,26) Ahora, la lectio divina contempla el tema doble de la vocación-seguimiento de Aquel que se ha mostrado en el Jordán: ¡el discipulado y la misión han comenzado! Cada uno está invitado a iniciar un camino muy concreto en pos de Cristo, camino que parte de aquellas opciones que poco a poco se van clarificando, pero que llegan a la transformación radical de las costumbres, de las aspiraciones y relaciones con los otros en todos los niveles de la propia vida. De este modo, el tiempo ordinario se convierte en el tiempo de discipulado que “mueve” hacia adelante, que hace progresar en cada uno la vida de la fe.

a. Los discípulos encuentran a Cristo en medio de situaciones normales, cotidianas: Seguidores del Bautista, Andrés y el otro discípulo, no tienen que realizar viajes al extranjero o recorrer mundos extraños para encontrar la voluntad de Dios.
b. El seguimiento les impone un tener que dejar algo: Concretamente a su mismo maestro anterior y posteriormente deberán dejar todo lo demás.

c. En el fondo, seguir al Señor supone un diálogo entre su voluntad su amor y el compromiso libre: El corazón del hombre busca el rostro de Dios y El lo sabe y se propone como respuesta que sólo libremente puede seguir adelante.

d. La llamada les impone un ver poco a poco, siguiendo un proceso lento. Como Samuel, llamado tres veces en la noche, deberán comenzar por creer y arriesgarse. De momento están llamados a ir y ver, es decir, de mover su vida hacia Cristo, y a percibir en él al que es verdadero Camino de todo hombre.

e. El seguimiento debe de ser realista desde el inicio: Los discípulos han escuchado el lenguaje simbólico pero al mismo tiempo claro de su maestro señalando al Cristo. Se trata de ir en pos de un cordero que será sacrificado por el mundo que le rechaza. En su suerte -como lo dirá el mismo Jesús en la Ultima Cena también está inscrita la de sus seguidores.

Meditatio

  • ¿Cuál es nuestra disposición a seguir a Cristo en todas las áreas de nuestra vida? (trabajo, relaciones sociales, económicas, familiares…).
  • Como los apóstoles ¿podríamos dejar nuestra manera de pensar y relacionarnos para obtener un nuevo nombre, una nueva misión?

Oratio

Tu llamada, oh Cristo, ilumina la vida de tus discípulos, tu voz resuena siempre, como la única puerta que nos salva del egoísmo y que abre nuestro corazón a la vida misma: concede a todo aquel que has llamado: el amor a la escucha de tu palabra, el deseo de la entrega a tu servicio, el anhelo de la fidelidad a tu amor. Tu que eres camino verdadero, senda amorosa que lleva a la vida. Tu, el modelo de gran obediencia de la cruz, renueva a todos tu llamado dona a cada uno la fidelidad para seguirte siempre. Amén.

Contemplatio

La antífona para el responsorio del Salmo 39 proclama la disposición de cada discípulo del Señor en la asamblea cristiana. Se nos invita a releer para la contemplación los vv. 7 y 8 que contienen la clave de la verdadera disposición al seguimiento fiel: no se trata de acciones externas o de palabras… el Señor pide el compromiso de la vida y la libertad todos los días.

Actio

  1. Confrontar nuestros proyectos personales con la voluntad de Dios, para dar el primer lugar a lo que él nos pide.
  2. Descubrir en la comunidad las tareas más propias de nuestra condición, y asumirlas como manifestación del amor verdadero a Cristo.
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Lectio Divina, 8 de enero de 2017

Lectio Divina, 8 de enero de 2017

El Bautismo del Señor

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Is 42, 1-4.6-7 • Salmo 28 • Hch 10, 34-38 • Mc 1, 7-11

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“Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en tí mis complacencias”

Invocación inicial

Muéstrate propicio, Señor, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Señor. Amen.

Texto

7 Y predicaba así:

—Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo, y yo no soy digno de agacharme para soltarle la correa de sus sandalias. 8 Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.

9 En aquel tiempo vino Jesús desde Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por Juan en el Jordán.

10 En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma. 11 Se escuchó una voz del cielo que dijo:

—Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.

Lectio

En el inicio de su vida pública, Cristo se manifiesta a su pueblo en medio de la comunidad de Israel. Una manifestación con características propias: ahora es necesario prepararse a seguirle como discípulos durante todo el año cristiano; de hoy en adelante se deberá escuchar la voz de Aquel que presenta al mismo Cristo y deberá de imitarse su acción en el mundo. Por todo ello, los discípulos en la lectio divina se ven invitados a la reflexión sobre el propio bautismo como miembros de la comunidad de la Iglesia y seguidores del Señor a colaborar en la construcción de su Reino que libera al hombre de todo el peso del pecado que le oprime.

a. Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en tí mis complacencias: La hermosa y clara preparación del rostro del siervo del Señor en la primera lectura tiene una referencia, con términos casi idénticos, en el Evangelio: el Siervo de Dios no es otro que Jesús de Nazareth, reconocido y manifestado por el Padre a los hombres a orillas del Jordán. El relato del acontecimiento en San Marcos contiene dos momentos notables:

b. La humildad del Mesías, hombre verdadero: Aún cuando Juan Bautista proclama que la dignidad del que viene detrás de él es mayor, la actitud de Cristo es de abajamiento; él se une a la muchedumbre de “necesitados de penitencia”. Su gesto es de solidaridad y de ocultamiento entre todos los hombres. Es su “ser hombre verdadero”, nada alejado de la suerte de los que ha venido a salvar.

c. La exaltación del Mesías, Dios verdadero: En un segundo momento ocurre todo lo contrario. Dios Padre se manifiesta, entre toda aquella muchedumbre. En ese momento tres símbolos de vocación acompañan al Cristo:

  • El cielo que se abre, pues ahora mismo Dios responde a las súplicas de la humanidad necesitada de su salvación;
  • La presencia del Espíritu como paloma, es la señal de un nuevo comienzo, de una nueva creación como la de los días en que voló la paloma enviada por Noé fuera del arca;
  • Se escucha la voz del Padre desde el cielo, con un mensaje que recoge aquel del Salmo 2,7: una identificación clara de Cristo: “Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy”.

Meditatio

  • ¿Realizamos nuestra identidad de hijos de Dios como bautizados? O ¿hemos hecho perder su fuerza al Sacramento, reduciéndolo a una costumbre de familia?
  • ¿Nos sentimos verdaderos hijos amados del Padre? ¿Qué significa que seamos como Cristo consagrados al plan de Dios?

Oratio

Hoy, con la fuerza del espíritu has abierto los cielos antiguos y has derramado tu gracia abundante, ¡Oh Dios y Padre nuestro! Hoy en Cristo nos has hecho hijos tuyos, y mostrándolo a las gentes, has señalado también al pueblo nuevo que nace por las aguas de regeneración concédenos servirte como tu hijo amado y haznos también con Cristo tener parte en la vida abundante que ya has entregado a cada uno en el día de nuestro bautismo. Amén.

Contemplatio

El Salmo 28 contiene la confesión de los hijos de Dios: sobre su poder para afectar no sólo el universo (las aguas torrenciales) sino también la vida de los hombres: él bendice a su pueblo con la paz. El servicio de los bautizados a este Dios consistirá en el compromiso porque su paz sea una realidad presente en el mundo actual.

Actio

  1. Redescubrir nuestra identidad de hijos de Dios consagrados y poseedores de una misión en su plan de salvación.
  2. Colocar toda nuestra vida, como lo hizo Cristo, bajo la acción del Espíritu que la conducirá al cumplimiento de la voluntad del Señor en nosotros.
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Lectio Divina, 7 de enero de 2018

Lectio Divina, 7 de enero de 2018

La Epifanía del Señor

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Isaías 60, 1-6 • Salmo 71 • Efesios 3, 2-3. 5-6 • Mt 2, 1-12

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“Vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”

Invocación inicial

Espíritu Santo, tú eres el aliento del Padre y del Hijo en la eternidad dichosa; tú nos has sido enviado por Jesús para hacernos comprender lo que él nos ha dicho y guiarnos hacia la verdad completa; tú eres para nosotros aliento de vida, aliento creador, aliento santificador; tú eres quien renueva todas las cosas.

Humildemente te pedimos que nos animes y habites en nosotros: en cada uno y cada una de nosotros, en cada uno de nuestros hogares, en cada uno de nuestros ambientes; para que podamos vivir el mundo como un lugar de amor, un camino de felicidad y un medio de santidad.

AMÉN.

Texto

1 Jesús nació en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes. Por entonces sucedió que unos magos de oriente se presentaron en Jerusalén 2 preguntando:

— ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella en el oriente y venimos a adorarle.

3 Al oírlo, el rey Herodes comenzó a temblar, y lo mismo que él toda Jerusalén. 4 Entonces, reuniendo a todos los sumos sacerdotes y letrados del pueblo, les preguntó en qué lugar debía nacer el Mesías.

5 Le contestaron:

—En Belén de Judea, como está escrito por el profeta:

6 Tú, Belén, en territorio de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un líder, el pastor de mi pueblo Israel.

7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, les preguntó el tiempo exacto en que había aparecido la estrella; 8 después los envió a Belén con este encargo: —Averigüen con precisión lo referente al niño y cuando lo encuentren avísenme, para que yo también vaya a adorarle.

9 Y habiendo escuchado el encargo del rey, se fueron. De pronto, la estrella que habían visto en oriente avanzó delante de ellos hasta detenerse sobre el lugar donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella se llenaron de una inmensa alegría. 11 Entraron en la casa, vieron al niño con su madre, María, y postrándose le adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalos: oro, incienso y mirra.

12 Después, advertidos por un sueño de que no volvieran a casa de Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Lectio

Hoy celebramos la fiesta de la Epifanía, es decir de la manifestación del Señor; celebramos que nuestro Dios se ha dado a conocer en la persona de su Hijo que es reconocido por los magos en el pequeño niño de Belén, a quien adoran como el “Rey que ha nacido”.

a. El texto evangélico que hemos escuchado, conocido como la adoración de los magos, es un relato lleno de simbolismo que da sentido a todo el capítulo 2 de Mateo, pero sobre todo que transmite el mensaje de la grandeza del Hijo de Dios, que naciendo en una de las ciudades más pequeñas e insignificantes, es reconocido por aquellos extranjeros en quienes se simboliza la humanidad entera, que quiere adorar a su Dios.

b. Los magos guiados por una estrella: la presencia de esta estrella que guía a los magos ha sido explicada de muchas maneras, algunos afirman que es una estrella natural, otros que se trató de un cometa. Sin embargo, el texto nos ofrece algunos datos para pensar que no se trató de un hecho natural, sino más bien de una señal milagrosa. Esta estrella, según el relato guió a los magos y se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cabe destacar además que para la cultura judía, el nacimiento de un gran personaje estaba acompañado por un signo en el cielo o la aparición de nuevas estrellas; de manera que esto también indica la grandeza de Dios que se encarna y nace en Belén. Mediante el signo de la estrella y su búsqueda se plantea aquella realidad del deseo y búsqueda Dios que hace al hombre “hacer camino” tal vez por rumbos desconocidos.

c. Los magos adoran al niño: la identidad de estos “magos” no es el punto importante, sino más bien su ser extranjeros atraídos por el resplandor del Mesías: ellos son efectivamente el cumplimiento de la profecía de Isaías (1ª lectura): los hombres de toda la tierra que en sus dones simbolizan el reconocimiento de la salvación ofrecida en el niño que ha nacido.

Meditatio

  • Nuestra “contemplación de la Navidad” ¿es intensa y reflexiva como para darnos cuenta de la opción que se nos pide? ¿La multitud de celebraciones de ese momento del año -comerciales la mayoría- nos impide reconocer la verdadera luz que surge del Mesías nacido?
  • ¿No debiéramos aprender de muchos que viniendo de lejos muestran más apertura, más comprensión y disponibilidad al Dios manifestado en la carne: los más sencillos, los que son pobres de espíritu en cuanto dispuestos a colocar la luz de Cristo en el centro de su vida?

Oratio

Señor: te has hecho encontrar por todo aquel que no te conocía, y has dicho “aquí estoy” a muchos que antes invocaban tu nombre sin pronunciarlo. Permite que nos postremos nosotros, ante el hombre, imagen tuya, tantas veces golpeada y destruida y que así te demos en verdad la alabanza gozosa de nuestros labios. Y concédenos que como hijos de la luz, ser en el mundo una manifestación de tu verdad y de tu amor para con todos nuestros hermanos. Tú que vives y reinas por los siglos eternos. Amén.

Contemplatio

Con el Salmo 71 contemplamos y hacemos nuestra la confesión de fe de todos los pueblos a reconocer al Señor manifestado. Al mismo tiempo proclamamos en este salmo mesiánico, nuestra más profunda esperanza de que también tengan su Epifanía la vida y sus valores como señal de la presencia de Cristo en el mundo.

Actio

  1. Hacernos en alguna forma concreta “resplandor de la luz del Señor” en el respeto a la libertad de pensamiento, en la apertura a todo hombre que tiene derecho a seguir como a la estrella de Belén, la voz de su conciencia que busca a Dios aún en medio del materialismo creciente del mundo.
  2. Llevarle como luz de salvación a todos los ambientes donde exista la indiferencia hacia la fe, e incluso a donde haya oposición abierta a la verdad.
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Lectio Divina, 1º. De Enero de 2018

Lectio Divina, 1º. De Enero de 2018

Solemnidad de Santa María Madre de Dios

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Números 6, 22-27. • Sal 66. • Gal 4,4-7. • Lucas 2,16-21

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“Bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre”

Invocación inicial

Dios todopoderoso: que tu Salvador, luz de redención que surge en el cielo, amanezca también en nuestros corazones y los renueva siempre. Por nuestro Señor. Amen.

Texto

16 Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. 17 Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, 18 y todos los que los escuchaban quedaron admirados de que decían los pastores.

19 Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.

20 Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.

21 Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Ángel antes de su concepción.

Lectio

Discípulos misioneros, la página sagrada, muestra que Cristo es quien nos introduce en la plenitud de los tiempos. “Dios en Jesús se hace hombre para que el hombre pueda alcanzar la plenitud de Dios”. Cristo nace de María, y se hace hombre para rescatar a los hombres sometidos a la esclavitud del pecado y de la muerte, transformándolos en hijos de Dios por adopción (Ga 4,5). Por tanto puede decirse que este acontecimiento no es un tiempo cualquiera; es la plenitud del tiempo para toda persona.

a. Santa María, es virgen y madre de Dios hijo. Jesucristo Hijo de Dios nace de una mujer (Ga 4,4) humilde y sencilla, María de Nazaret, ella es la llena de gracia. Ella es Virgen en cuanto es llena de gracia de Dios antes, durante y después del parto. Por tanto en ella reside la plenitud de la vida de Dios y el culmen de una maternidad humano-divina. Y nosotros el hecho de ser hijos adoptivos de Dios y partícipe de su naturaleza divina, nacemos en espíritu de María y del Espíritu Santo. María es Madre de Dios y madre nuestra por gracia divina. Somos bendecidos por Dios al tener a la Virgen María como Madre Nuestra.

b. María es también Madre y modelo de la Iglesia, que es el Cuerpo de su Hijo (ver 1Co 12, 2ss). La Iglesia de los discípulos sigue el ejemplo de María y como ella considera y profundiza la Palabra, y por ella, la presencia de Dios en el tiempo. Lo hace sin desfallecer ante los obstáculos del camino cristiano, y sin enorgullecerse por los logros de la fe. Como María, la Iglesia se mueve en la contemplación de la Palabra y la fe en ella. En consecuencia el caminar de la comunidad de los discípulos durante un nuevo año civil deberá ser un compromiso con la construcción de la paz en el mundo, y por tanto, la Iglesia se dirige a María con una antigua oración que la prepara en cada año nuevo para vivir como Ella según la voluntad de Dios en la Palabra: “Hágase en mí según tu Palabra” (Lc 1, 38): Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies nuestras súplicas en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo mal, oh Virgen gloriosa y bendita

Meditatio

·         ¿Qué significa que María es Virgen y Madre?

·         Jesucristo es el Hijo de Dios que ha venido al mundo para salvar a la humanidad ¿Crees que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre?

·        En la sociedad hoy inicia un nuevo año ¿crees que es necesario iniciar este año en paz acompañados y comprometido con Dios?

 Oratio

Dios te Salve María, Madre de Dios, tu que aceptaste en el silencio el anuncio del Ángel para que se realizará en ti el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, concédenos la gracia y la valentía de imitar tu ejemplo. Eres la Madre de Dios y Madre Nuestra. Eres la Madre de la juventud, eres la Madre de Jesús. Ruega ante tu Hijo Jesucristo por nosotros…

Contemplatio

“María meditaba todas estas cosas en su corazón”. Como jóvenes, hijos de María, contemplemos la escena del nacimiento de Jesús en Belén. Luego recemos junto el salmo 66.

Actio

  1. Trabajar por la paz y por su desarrollo en todas las formas de pensamiento y acciones humanas en la sociedad (estudio, trabajo, relaciones humanas sociales, económicas, religiosas).
  2. Procurar en todo ambiente, especialmente el la familia, el clima de la paz, que nace de la
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Lectio Divina, 31 de diciembre de 2017

Lectio Divina, 31 de diciembre de 2017

Octava de Navidad

La Sagrada Familia

 Ciclo “B”

Página Sagrada:

 Eclesiástico 3,2-6. 12-14 • Sal 127. • Col 3, 12-21. • Lucas 2,22-40

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“Quien teme al Señor, honra a sus Padres”

Invocación inicial

¡Oh Dios, nuestro Creador y Padre! Tú has querido que tu Hijo, engendrado antes de la aurora del mundo, fuese miembro de una familia humana; revive en nosotros la veneración por el don y el misterio de la vida, para que los padres se sientan partícipes de la fecundidad de tu amor, los ancianos donen a los jóvenes su madura sabiduría y los hijos crezcan en sabiduría, piedad y gracia, para gloria de tu Santo Nombre. Amén.

Texto

22 Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, 23 como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor 24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.

25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. 26 El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, 28 le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

29 «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; 30 porque han visto mis ojos tu salvación, 31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos, 32 luz para iluminar a las gentes y gloria de tu pueblo Israel.»

33 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. 34 Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción –35 ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada. Casada en su juventud, había vivido siete años con su marido, 37 y luego quedó viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. 38 Presentándose en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

39 Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.

Lectio

El texto del Evangelio es parte de la “infancia” de Jesús en Lucas. Habrá que tener en cuenta el contexto de las otras escenas (nacimiento humilde, revelación a los pobres pastores, la circuncisión y la pérdida y hallazgo en el Templo) para apreciar lo familiar de la primera parte de la vida de Cristo. Pero al mismo tiempo habrá que estar atentos a lo sobrenatural que Dios va actuando en la pequeña familia de Jesús, María y José. Tres partes del relato de esta fiesta son notorios:

  1. La presentación del niño narra lo “común”, lo obligado en toda familia de aquel tiempo: todo niño primogénito debía ser “rescatado” por un rito según Ex. 13,2ss. Lo no común, lo sobrenatural es que este niño tiene por nombre Jesús, es decir, el será quien rescate al hombre de la muerte y del pecado, como lo ha dicho el ángel a su madre (Lc. 1,22-24).
  2. La profecía de Simeón: contiene el aspecto extraordinario, propio sólo de “ésta familia” y de “éste Hijo”. En este niño la historia toma un nuevo camino: es el camino de la paz que el anciano Simeón pide para si mismo (v. 29). Si todo niño tiene un futuro escrito en el plan de Dios, en Jesús Hijo de José y de María, verdadero Hijo de Dios está contenido el destino de todos los hijos de los hombres (vv. 25-27).
  3. El ambiente de casa: en el silencio de la vuelta al hogar se esconde la fuerza del crecimiento en la sabiduría del pequeño. Hijo especialísimo, afronta en silencio la preparación de aquella misión que todo hijo tiene… En su caso, dar la vida para la salvación del mundo (vv. 39-40).

Meditatio

  • Cristo es el Mesías que nació de una familia. La Sagrada Familia debe ser el modelo de las familias cristianas.
  • Dios creo hombre y mujer para formar familias y continuar con el proyecto de la procreación. ¿Que importancia se le da hoy a la familia en nuestra sociedad? ¿Que importancia le doy a mis Padres en mi vida?
  • El 4to. Mandamiento de la ley de Dios es honrar al padre y a la madre. ¿Honras a tus Padres? ¿Padres educan a sus hijos?
  • ¿Existe libertad en casa en asumir la responsabilidad de anunciar el reino de Dios ofrecida por la Iglesia?

Oratio

Sagrada familia de Nazaret: enséñanos el valor de la vida en familia, danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los buenos maestros. Enséñanos la necesidad del trabajo, del estudio, de la oración. Danos el amor que nos hace falta para vivir en comunión como buenas y verdaderas familias de Dios. Amen.

Contemplatio

Leer y releer nuevamente el texto evangélico y repetir internamente en silencio el versículo que más te llama la atención. Luego rezar con el salmo 127.

Actio

  1. Honrar siempre a mis padres. Perdonarlos, comprenderlos para que reine siempre la paz en mi corazón y en ellos.
  2. Valorar el noviazgo, como preparación al matrimonio y formación de una nueva familia, para evitar la existencia de niños huérfanos, hijos abandonados, etc.
  3. Si conoces alguna familia con problemas familiares, propone a tu grupo visitarlos y rezar por ellos en su hogar.
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Lectio Divina, 25 de Diciembre de 2017

Lectio Divina, 25 de Diciembre de 2017

Misa de Media Noche

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Isaías 9, 1-3.5-6 * Salmo 95 * Tito 2, 11-14 * Lucas 2, 1-14

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“Hoy les ha nacido un Salvador, Cristo el Señor”

Invocación inicial

1 Samuel 2,1-10:
«Mi corazón exulta en Yahvé,
mi fuerza se apoya en Dios,
mi boca se burla de mis enemigos,
porque he gozado de tu socorro.
No hay Santo como Yahvé,
ni roca como nuestro Dios.
El arco de los fuertes se ha quebrado,
los que tambalean se ciñen de fuerza.
Los hartos se contratan por pan,
los hambrientos dejan su trabajo.
Yahvé juzga los confines de la tierra,
da pujanza a su Rey,
exalta el poder de su Ungido.»

Texto

1 En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. 2 Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. 3 Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.

4 José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, 5 para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.

6 Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; 7 y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.

8 En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. 9 De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, 10 pero el Ángel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: 11 Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.

12 Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre». 13 Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 14 ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él».

Lectio

¡La alegría de los discípulos misioneros ha llegado hoy a su momento más fuerte: ya no hay lugar para el temor, el Señor está con nosotros!…La página del Evangelio que se lee en esta noche actúa como una luz que en verdad “vence a las tinieblas”, especialmente a las sombras del temor y de la cultura de muerte: es decir, de todo ambiente donde parecen triunfar la violencia, el miedo, el egoísmo, la duda. Dios ha respondido al deseo humano de tener vida en abundancia (Juan 10, 10): los discípulos misioneros deben por tanto “ser portadores de la alegría, de la certeza, de la esperanza, del amor”. Dejándose iluminar ellos mismos por la Palabra y la celebración eucarística alrededor del pesebre del niño pequeño pero salvador potente, ellos descubren:

a. Que el mundo, en toda su historia, se ve marcado por fuerzas aparentemente más poderosas que el bien: Cristo mismo nació en un tiempo donde el poder el emperador romano obligaba al censo, que humildemente cumplen sus padres yendo desde Nazaret hasta Belén de Judá.

b. Pero el Señor tiene sus planes de salvación que se revelan en lo pequeño: el ángel que se aparece a los pastores muestra la pequeñez del Hijo de Dios: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. La mirada de los discípulos misioneros “va más allá” de la pequeñez del niño recién nacido en un ambiente tan pobre: ellos se dan cuenta de que el Señor quiere revelarse especialmente a los humildes –los pastores que velaban por sus rebaños. De ahí nace la alegría de esta noche: de contemplar, más allá de las palabras, cómo Dios se hace pequeño para estar al alcance de todos. El himno de los coros de “miles de ángeles” en el cielo es un contraste para animar la fe de los pequeños sobre la tierra: la Gloria de Dios está a favor de quienes ponen en él su confianza. Ahora todos pueden tener el “don de Dios que es paz” que comienza con el nacimiento del pequeño Niño Dios, verdadero salvador del mundo.

Meditatio

  • ¿Advertimos, nos damos cuenta de la “manera de actuar de Dios” en lo sencillo y escondido de la historia del mundo?¿O esperamos nosotros también espectáculos de poder para poner nuestra confianza en ellos
  • ¿Cuál es noche en que vive el mundo (violencia, presencia del mal en las drogas, el pecado que destruye, el egoísmo?
  • ¿Con la Navidad, llegamos a un momento realmente preparado espiritualmente, o ella nos sorprende como una fecha más, como una celebración perdida en el ruido del mundo comercial y en el fondo falto de fe en Cristo Jesús?

Oratio

Señor, en esta noche santa, donde ya no existen el temor ni la tristeza, nos acercamos silenciosos y maravillados a tu pesebre y te damos gracias: hoy has vencido la oscuridad del pecado y de la muerte, permítenos con alegría escuchar hoy tu llamada a seguirte y testimoniarte. Amén.

Contemplatio

Junto al pesebre que se realiza en casa, en la parroquia, en la comunidad, contemplamos en silencio al Salvador del Mundo, mientras repetimos con alegría el Salmo 95: ¡Hoy nos ha nacido en verdad un salvador!

Actio

  1. Comunicar a todos nuestra alegría como discípulos misioneros del Señor que ya está con nosotros.
  2. Proponernos llevar la Buena Nueva de su presencia especialmente a aquellos que han perdido la esperanza al ser golpeados por el poder del mal, pero para quienes hoy ha nacido en verdad el Salvador, Cristo el Señor.
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Lectio Divina, 24 de Diciembre de 2017

Lectio Divina, 24 de diciembre de 2017

Cuarto domingo de Adviento

Ciclo “B”

Página Sagrada:

2 Sm 7, 1-5. 8-12. 14.16. • Sal 88. • Romanos 16, 25-27. • Lucas 1,26-38

CuartoDomingoAdviento_221116

“Concebirás y darás a luz un Hijo”

Invocación inicial

Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida
la roca de tu morada,
conduce nuestra mente
a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la oscuridad de la noche
y abra el corazón, para acoger el eco del Silencio
y así el alba,
envolviéndonos en la nueva luz matutina,
nos lleve
con las cenizas consumadas por el fuego de los pastores del Absoluto,
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
al sabor de la santa memoria.

Texto

26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.

28 El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». 29 Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo.

30 Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. 31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; 32 él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». 34 María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?».

35 El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. 36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, 37 porque no hay nada imposible para Dios».

38 María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.

Lectio

La página Sagrada de hoy nos presenta la entrada de Dios en la historia de los hombres. María virgen, es participe de la historia de redención y salvación de la humanidad. La salvación de Dios llega desde un lugar humilde (Nazaret), fuera de las grandes instituciones religiosas de Israel. Jesús es descrito con los rasgos del Mesías del Antiguo Testamento (2Sm 7,14-16) y como hijo de Dios, título con el que Lucas quiere describir la relación misteriosa que le une al Padre. Relación que según Lucas, existe desde su nacimiento por obra del Espíritu Santo.

a. Lucas estructura su evangelio de la infancia en torno a la figura de María, mientras que Mateo lo centra en José. María es presentada por Lucas como prometida de José. Pero esta promesa o esponsales, era considerada por la ley de Israel como un contrato solemne. Sin embargo la pareja no vivía bajo el mismo techo hasta que se realizaba la boda, según la costumbre, un año después de los esponsales, lo explica la pregunta de María en Lc 1,34. A pesar de la importancia de María en el relato de la infancia de Jesús narrado por Lucas, es José el que enlaza a Jesús con la familia de David (Lc 1,27), cumpliéndose así el propósito general de la esperanza mesiánica: Lo que era promesa del pasado es ahora cumplimiento amoroso del presente… Y al igual que David, María representa a la humanidad que, ahora más dichosa, experimenta el amor de Dios en el don de su Hijo.

b. Por ellos el Evangelio de San Lucas quiere presentar a Jesús de Nazareth como el Mesías en quien Dios se ha mostrado fiel a su Palabra. Lo que era promesa del pasado es ahora cumplimiento amoroso del presente… Y al igual que David, María representa a la humanidad que, ahora más dichosa, experimenta el amor de Dios en el don de su Hijo.

Meditatio

  • ¿Qué papel juega María, Madre de Dios en el Plan de Salvación de la humanidad? ¿Por qué escogió Dios a una joven sencilla para manifestar su plan de salvación?
  • ¿Cultivamos en este tiempo una alegría propia del espíritu cristiano en medio de “otras formas de complacencia” material?
  • ¿Cuál fue mi reacción cuando me anunciaron por vez primera la Palabra de Cristo o cuando me invitaron a participar de un grupo pastoral o movimiento eclesial? ¿He sido responsable al llamado de Dios al igual que Nuestra Madre la Virgen María?

Oratio

Señor socorre nuestra miseria: concédenos paz y cercanía, de tal manera que nuestro gozo en navidad nos impulse a reconocerte en el más necesitado. Padre Nuestro…

Contemplatio

En un momento de silencio, con música suave de fondo entremos en la escena de la experiencia de María que se narra en este pasaje… Luego recitemos junto con voz fuerte el Salmo 88. Gloria al Padre…

Actio

  1. Rezar el ángelus, después de cada reunión de grupo y de forma personal frecuentemente.
  2. Anunciar el nacimiento de Jesús, Salvador del Mundo, con nuestra vida participando en las actividades de fe que propone la Iglesia (Misa de noche buena, navidad, etc.)
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