Comentario Bíblico, 17 de Marzo de 2019

Segundo Domingo de Cuaresma

Ciclo C

Domingo de la transfiguración

Texto Sagrado

Génesis 15, 5.12.17-18; Salmo 26; Filipenses 3, 17-4, 1; Lucas 9, 28-36

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo
modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús.

Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia
de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que
parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y
resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en
los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu
palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús,
podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú
estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo
pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu
Espíritu. Amén.

Texto

28 Unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y
subió al monte a orar. 29 Y mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó y sus
vestidos eran de una blancura fulgurante. 30 Y he aquí que conversaban con él dos
hombres, que eran Moisés y Elías; 31 los cuales
aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba

a cumplir en Jerusalén.

32 Pedro y sus compañeros
estaban cargados de sueño, pero permanecían
despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que
estaban con él. 33 Cuando ellos se separaron de él,
dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí.
Podríamos hacer tres tiendas, una para ti, otra para
Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía.

34
Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una
nube y los cubrió con su sombra; y, al entrar en la
nube, se llenaron de temor. 35 Y vino una voz desde
la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido;
escuchadle.» 36 Cuando cesó la voz, se encontró
Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no
dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

Meditación

¡Qué bien se está aquí!, le decimos también nosotros a Jesús. Le damos gracias porque, ya desde el principio de la Cuaresma, con su transfiguración, nos señala nuestro final de gloria; pero antes como Jesús, deberemos cargar nuestra cruz y morir en ella. Por la cruz a la Resurrección.

Dios hace Alianza con Abraham. Dios es Luz y salvación para su pueblo. Cristo transfigurará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo Glorioso como el suyo. Nuestro cuerpo llegará a ser semejante al cuerpo de Cristo Transfigurado.

Resuena en nuestros oídos esa poderosa voz salida de la nube. Es una voz imperativa. Es una voz que manda y ordena: “¡Escúchenlo!”, ¡escuchen a mi Hijo, a mí elegido, a Jesucristo!

Nuestra tarea es escuchar a Jesús, él Hijo de Dios. Escucharlo porque él nos instruye. Escucharlo para captar mental y vitalmente su mensaje, su doctrina, su Palabra, su vida. Escuchemos al maestro para ser sus discípulos misioneros en esta Cuaresma y a lo largo de toda nuestra vida.

Escuchemos la voz del Hijo de Dios en la comunidad. Reconozcamos que en el Evangelio, es Cristo, quien nos habla. ¡Escuchémoslo!… En la Misa, es Cristo, quien nos habla, por las lecturas bíblicas, por el Homileta. ¡Escuchémoslo!… En la Celebración de la Palabra de Dios, es Cristo quien nos habla para hacernos discípulos misioneros, por medio de los Celebradores de la Palabra. Hoy aquí, estamos escuchando la voz de Cristo. Él nos fortalece, Él nos alimenta, él nos capacita para que podamos contemplar su rostro Glorioso y transfigurado, para que podamos contemplar el esplendor de su gloria, en medio de la humillación de la cruz.

Él nos va transformando, Él nos va transfigurando, hasta hacernos semejantes al modelo de su cuerpo glorioso. Vivamos escuchando a Jesús. Él es el camino, la verdad y la vida. Él nos ayuda a encontrar el verdadero sentido de nuestra vida. Él nos hace comprender por qué y para qué vivir. Vivimos para conocer, amar y servir a Dios y al prójimo en esta vida y luego ser eternamente felices en el Cielo. Él nos invita a construir un mundo más humano, más digno, más justo, más fraterno. Nuestra misión es Transfigurar el mundo, transfigurar nuestras familias, transfigurar la Iglesia (haciéndola una Iglesia misionera)

Contemplemos hoy esa luz que irradia Jesús. Es un anticipo de la gloria de la resurrección. Es un anticipo de la gloria futura, que todos gozaremos. Todos brillaremos como Jesús.

Este Jesús que es humillado y carga con la cruz, este Jesús nazareno, es el Hijo de Dios, glorioso. Jesús es humillado y rebajado, pero Dios Padre lo resucita, lo glorifica y le da todo poder, todo honor y toda gloria. Nuestro destino es estar con Jesús. Escuchémoslo y obedezcámoslo.

¿Estamos dispuestos a escuchar y obedecer la voz de Cristo Jesús, el Hijo de Dios? ¿O escucharemos otras voces engañosas?…

Ecos para la semana

Escuchemos la voz del Hijo de Dios:

Lunes: Jesús dice: Perdonen y serán perdonados todos sus pecados.

Martes: Jesús dice: Digan y hagan lo que dicen, es decir, sean coherentes en el hablar y en el obrar.

Miércoles: Jesús dice: El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el servidor de todos. El servirse de los demás es un pecado muy grave.

Jueves: Jesús dice: compartamos nuestros bienes con los “Lazaros de nuestro tiempo”, es decir con los pobres y necesitados. La acumulación egoísta de bienes y el no compartirlos es un pecado gravísimo.

Viernes: Reconozcamos el amor tan grande que Dios nos tiene al mandarnos a su hijo Único para salvarnos. En realidad el Reino de Dios está cerca.

Sábado: Virgen María, Ayúdanos a reconocer que Dios es nuestro Padre amoroso y misericordioso que está esperándonos para perdonarnos y gozarse con nuestro regreso a casa. Virgen Madre, ayúdanos a anunciar El reino de Dios. Ayúdanos a construir, el Reinado de Dios.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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