Lectio Divina, 2 de Diciembre de 2018. Primer Domingo de Adviento

Lectio Divina, 2 de Diciembre de 2018. Primer Domingo de Adviento

Ciclo “C”

Página Sagrada:

Jer 33, 14‐16 /  Salmo 24 / 1Tes 3, 12‐4,2/ Lc 21, 25‐28

Verán venir al Hijo del hombre con gran poder y gloria

Invocación inicial

Espíritu Santo ilumíname para que, junto a María, pueda acoger la Palabra. Espíritu Santo, hazme dócil para recibir el mensaje que me tienes preparado.Espíritu Santo, ayúdame en este tiempo de espera para poder encarnar la Buena Noticia y compartirla con los demás.

Amén

Texto

25«Habrá señales en el sol, en la luna y en los astros, y las naciones se llenarán de angustia en la tierra por el temor que les provocará el rugido del mar y de las olas. 26La gente quedará sin aliento por el miedo, previendo lo que está por venir sobre el mundo, porque hasta las fuerzas del cielo se conmoverán 27Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y gloria. 28 Cuando comiencen a suceder estas cosas, tengan ánimo y levanten la cabeza,porque se acerca su liberación». 34 «¡Estén atentos! No vaya a suceder que sus corazones queden embotados por el vicio, las borracheras y las preocupaciones de la vida, y ese día los tome de sorpresa, 35 como una trampa, porque vendrá sobre todos los habitantes de la tierra. 36 Manténganse despiertos, orando en todo momento, para que puedan escapar de todas estas cosas que van a suceder y puedan así presentarse sin temor ante el Hijo del hombre».

Lectio

Algunas preguntas para una lectura atenta:

1. ¿Qué señales cósmicas sucederán en aquel día y qué provocarán en la gente?

2. ¿Quién vendrá en aquel momento y cómo hay que reaccionar ante esta venida?

3. ¿Qué actitud recomienda Jesús para este momento?

4. ¿Qué hay que evitar como tentación?

Algunas pistas para comprender el texto:

 El evangelio de este domingo nos pone de modo inmediato frente a la consideración del fin del mundo. En este fragmento del discurso escatológico de Lucas, utilizando la simbología propia del género apocalíptico, se nos dice que aquellos astros (sol, luna y estrellas) que Dios colocó para regir el tiempo (cf. Gn 1) nos darán las señales de la llegada del fin.

Estos signos apocalípticos, en cuanto reveladores, generan división entre los hombres.Así tenemos, por un lado, la reacción primera y primaria ante esta realidad del fin por parte de los pueblos que será la angustia; y por parte de los hombres que será el pánico (“los pueblos serán presa de la angustia…los hombres desfallecerán de miedo”).

Por otra parte, todo este cuadro de conmoción cósmica no es más que el marco del anuncio de la llegada del Hijo del hombre “lleno de poder y de gloria”. El título de“Hijo de Hombre” que Jesús se aplica aquí está inspirado en Dn 7,13-14 y representa al Mesías como juez escatológico. Se trata, por tanto, de su venida al fin de los tiempos para juzgar al mundo. Ante esta manifestación los discípulos deben “tener ánimo y levantar la cabeza”. El contraste con “los pueblos y los hombres” es claro; y es la esperanza la que hace la diferencia.Mientras los hombres en general serán presa del pánico, los cristianos son invitados a la confianza, a tener ánimo porque su venida les trae la salvación,la liberación.

Para lograr esto se requiere una actitud vigilante, de allí la advertencia del evangelio de hoy a “no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida”. El mayor daño que esto causa es la pérdida de la atención y su consecuencia será que el día de la venida del Señor nos tome por sorpresa, sin estar esperándolo debidamente. La actitud requerida es entonces una conciencia atenta y vigilante, la cual es fruto de la oración, de la súplica o ruego incesante, que pide aquí el Señor a sus discípulos.

Meditatio

Cada adviento la Iglesia pone al cristiano en situación vital de esperanza: debe esperar, vinculado a todo el Antiguo Testamento, la llegada de la liberación departe de Dios. La espera del creyente es en el fondo la esperanza en un encuentro definitivo con Dios. Aquí la fe, en cuanto encuentro con Dios, es la sustancia de lo que esperamos.

Despertar esta esperanza trascendente, teologal, es la gran dificultad y, por ello, el gran desafío al comenzar el ADVIENTO. La principal dificultad está en que el hombre posmoderno vive en lo inmediato y se conforma con ello. Su horizonte muchas veces no va más allá del consumo, y esto se nota cada vez más en la forma de vivir y celebrar la Navidad sin distinción de clases sociales. En algunos es un consumismo de hecho; y en otros es sólo un consumismo de deseo. De una manera u otra, sólo el bienestar individual aparece como objeto de espera y de conquista.

Pero más allá de condenar esta actitud de vida hay que entender que en el fondo responde al deseo de felicidad que todos tenemos. Sí, en la vida todos los hombres buscamos la felicidad, ser felices. La gran cuestión es ¿dónde se encuentra esa felicidad que buscamos? ¿Está sólo en el bienestar económico, en la posibilidad de consumo?

Es justamente aquí donde tenemos que presentar la verdad integral del evangelio como buena noticia que responde a este deseo de felicidad, legítimo sin lugar a dudas, pero cuyo objeto no se agota en las cosas de este mundo, en los bienes de consumo terrenal. Tenemos que presentar la Buena Noticia de la alegría de la Salvación que por su misericordia Dios obra en nuestro corazón si lo abrimos a Cristo: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (E. G. nº 1).

Aún en medio de grandes dificultades, se nos invita a esperar esta salvación que viene sólo de Dios. Al respecto decía el Papa Francisco: “la salvación de Dios proclamada tiene el carácter de un poder invencible que vencerá sobre todo. De hecho, después de haber anunciado a sus discípulos las terribles señales que precederán su venida, Jesús concluye: «Cuando empiece a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza; se acerca su liberación» (Lc 21,28). Jesús, también en medio de una agitación sin precedentes, quiere mostrar su gran poder, su gloria incomparable (cf. Lc 21,27), y el poder del amor que no retrocede ante nada, ni frente al cielo en convulsión, ni frente a la tierra en llamas, ni frente al mar embravecido. Dios es más fuerte que cualquier otra cosa. Esta convicción da al creyente serenidad, valor y fuerza para perseverar en el bien frente a las peores adversidades. Incluso cuando se desatan las fuerzas del mal, los cristianos han de responder al llamado de frente, listos para aguantaren esta batalla en la que Dios tendrá la última palabra. Y será una palabra de amor” (homilía del 29 de noviembre de 2015).

Continuamos la meditación con las siguientes preguntas:

1. ¿En dónde busco la felicidad plena? ¿Queda lleno mi corazón cuando alcanzo eso que deseo?

2. ¿Me contagio del consumismo reinante en la celebración de Navidad?

3. ¿Espero realmente la salvación y la felicidad que me viene de y con Jesús?

4. ¿Dónde tengo puesta mi esperanza?

5. ¿Encuentro paz y esperanza en la Palabra de Dios?

 6. ¿Qué pienso hacer para prepararme a vivir una Navidad diferente, esperando y festejando la venida de Jesús a mi vida?

Oratio

Gracias Jesús por cada una de tus señales. Líbrame de querer tener todo ya y de la vorágine de este tiempo. Que mi esperanza no se detenga en las cosas pasajeras. Dame la certeza de la alegría que no termina nunca. Regálame Jesús, en este tiempo, poder prepararme para tu Venida en navidad. Quiero encontrarme con Vos, pues sólo con Vos mi vida tiene sentido. Te lo pido de corazón.

Amén.

Contemplatio

Jesús ayúdame a preparar mi corazón para tu Venida.

Actio

Durante esta semana me propongo esperar a alguien en mi trabajo, en mi colegio o facultad, y compartir un rato de charla.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
Esta entrada fue publicada en Lectio Divina. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s