Lectio Divina, 18 de Noviembre de 2018

Lectio Divina, 18 de Noviembre de 2018

Trigésimo Tercer Domingo Ordinario

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Dn 12, 1-3 * Salmo 15 * Heb 10, 11-14.18 * Mc 13, 24-32

Tormenta

“Reunirá a los elegidos de todas partes”

Invocación Inicial

Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida
la roca de tu morada,
conduce nuestra mente
a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la obscuridad de la noche

y abra el corazón para acoger el eco del Silencio
para que el alba
envolviéndonos en la nueva luz matutina
nos lleve
con las cenizas consumadas por el fuego de los pastores del Absoluto
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
el sabor de la santa memoria.

Texto

24 En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, 25 las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. 26 Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. 27 Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.

28 Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. 29 Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta.

30 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. 31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.»

Lectio

Sumamente rico en imágenes que hablan del “fin de los tiempos” es el discurso de Jesús de Nazaret en la página evangélica de Marcos. Urgido por sus discípulos en diversos momentos en su camino hacia Jerusalén sobre el fin del mundo (por ejemplo en Mc.13, 4) el Maestro llama la atención sobre lo que significa el final del mundo. Importa notar los elementos de su enseñanza:

a. Ante todo será la venida del Hijo del hombre, y es ello lo que debe importar a los discípulos suyos: que su venida será “en poder y majestad, es decir, con la intención de llevar a plenitud el Reino que ya vino a iniciar en el mundo (VER Mc.1, 14). Dicha venida en gloria para “resolver la historia total” tiene elementos simbólicos: a) Los fenómenos naturales que le acompañan: una venida en medio de “nubes”, (VER Ap 1,9ss), sol que se hace tinieblas, la luna sin brillo, estrellas que caen del cielo, ejércitos -constelaciones sin duda- que tiemblan etc. No son la predicción de hechos extraños sino que la indicación de que “la venida de Cristo” es importante y afectará toda la creación, renovándola, llevándola a su plenitud (VER vv. 24-25). b) La reunión de los elegidos dispersos, realizada por mensajeros – servidores (ángeles) se traduce como la finalidad del momento aquel: rescatar, llevar a una situación de salvación a los que han sido fieles y, aunque destruidos y dispersos por el mundo, confían y esperan en la victoria del Señor.

b. Lo anterior se complementa sin embargo con una fuerte llamada a la vigilancia responsable sobre el cómo se está preparando dicho momento de la historia. Hasta ese momento, mediante una pequeña comparación –la higuera en la cercanía de la primavera– se propone a los cristianos: a) Esperar: no decaer, como si la historia dependiera solo de los intereses humanos y Dios fuera un ausente de ella. b) Vigilar: no caer en “alarmismos” que en el fondo distraen de un compromiso más real e integral con el Reino de Dios. Hay que estar atentos a los signos de los tiempos (“las hojas de la higuera que comienzan a transformarse”) pero no de mal interpretarlos cayendo en actitudes de temor y falsa preparación. (VER vv. 28-29).

El Maestro asegura lo irreversible de la llegada de aquel momento: pero sus palabras no son una “amenaza” que impulse a “buscar significados o fechas extrañas”. Cuando dice: “esta generación no pasará”… se refiere a que cada generación está colocada ante la necesidad de dar una respuesta adecuada a la venida del Señor, a su constante venida en los acontecimientos que demandan de los cristianos una respuesta a la altura de su fe (VER v. 31).

Meditatio

  • ¿Confundimos la “Venida del Señor” con un espantoso fin del mundo? ¿nos dejamos llevar por el temor que cultivan muchos que hacen de estas páginas tan serias motivo comercial o de temor religioso?
  • ¿Con cuánta esperanza y entrega a la obra de su Reino estamos preparando personal y comunitariamente la “2a. venida”?

Oratio

Hacia Ti, Jesús hermano y redentor nuestro, va nuestra esperanza en esta hora final, nuestros ojos se levantan sobre tantos signos de los tiempos buscando en todos ellos tu rostro amado y esperado. Oh Cristo, siempre esperado y siempre anhelado, lleva a su término tu Reino en el mundo y transforma las situaciones de muerte en vida. Amén.

Contemplatio

La súplica del Salmo 15: “Enséñanos, Señor, el camino de la vida”, no expresa en ningún momento “temor ante la destrucción del mundo”, sino la certeza de la presencia constante de Dios en la vida del creyente, una presencia capaz de vencer el misterio de la muerte.

Actio

  1. Avivar la esperanza de quien desfallece en la contemplación del mal que parece guiar la historia del mundo.
  2. Discernir hoy las urgencias del Reino de Dios en el mundo.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
Esta entrada fue publicada en Lectio Divina. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s