Lectio Divina, 27 de Mayo de 2018

Lectio Divina, 27 de Mayo de 2018

Solemnidad de la Santísima Trinidad

Ciclo “B”

Página Sagrada:

 Dt 4, 32-34.39-40 * Salmo 32 * Rm 8, 14-17 * Mt 28, 16-20

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“Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz , que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu.

Amén.

Texto

16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. 17 Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. 18 Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. 19 Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo».

Lectio

Mateo concluye su evangelio con un relato de encuentro, envío y promesa de Jesús a sus discípulos. La presencia de Dios en el mundo una vez que los cielos se han abierto y Jesús se ha encarnado, es definitiva, pues su nombre es “Emanuel”, es decir, “Dios‐con‐nosotros”.

El encuentro final de Jesús con sus discípulos tiene lugar en un escenario significativo: en Galilea, donde comenzó la misión; y en un monte, como cuando Dios congregó a su pueblo en el Sinaí. Es la iniciativa de Jesús la que hace posible el encuentro: los once van donde Él los había citado. Este encuentro es un momento decisivo; en él Jesús constituye al nuevo pueblo de Dios que continúa su misión. Es el momento del nacimiento de la Iglesia. Sorprendentemente, Mateo recuerda aquí la duda (v. 17). En otras palabras, la actitud de los discípulos expresa la fe; sin ella no hay fundamento para el nuevo pueblo, para la Iglesia, para la misión. Pero una fe que ha estado, está y estará mezclada con la duda, que es compañera inseparable de la fe itinerante. Como siempre: fe y vacilación, claridad y desconcierto.

En el relato de hoy se nos dice que la Trinidad no sólo es el ideal y modelo de unión, diversidad y comunión que la Iglesia debe intentar realizar entre sus miembros; es también fuente de nuestra vida e identidad cristiana. Dios, en su misterio más intimo y en su relación más honda, no es soledad sino familia; lleva en Sí y nos comunica paternidad, amor vivo y creativo. La Trinidad es la mejor expresión para comprender nuestra vida cristiana como encuentro, envío, promesa, presencia y paciencia. Romper nuestros muros, para seguir a Jesús; ir al mundo y encarnarnos, para descubrir lo que somos y lo que estamos llamados a ser; consagrarnos al Dios de Jesús, para experimentar su revelación y compañía.

Meditatio

  • Nuestra relación con el Dios de la Trinidad (al que invocamos tan continuamente, por ejemplo, al santiguarnos) ¿Nos hace tomar conciencia del amor que Él nos tiene?
  • ¿Tenemos la serenidad y la esperanza de que todo viene de Dios? ¿O también nosotros buscamos, otras cosas que definan nuestro camino y lo gobiernen ‐tentación de magias, horóscopos, supersticiones‐?
  • ¿Cómo se refleja nuestra fe en el Dios de la Trinidad? ¿Creamos comunión en nuestros ambientes de casa, vecindario, grupo juvenil, trabajo? ¿Se distingue nuestra vida porque ejercemos el amor y la solidaridad en lo personal, social, etc.?

Oratio

Dios único y verdadero, tú eres la fuente de la vida y a quien pedimos ahora que nos concedas lo necesario para vivir, amar y conservar la obra de tus manos. AMÉN

Contemplatio

La alabanza contenida en el cántico de Daniel invita a la contemplación recorriendo con la visión de fe la presencia del Dios Trinidad en la liturgia (templo), en la creación (bóveda celeste, abismos, ángeles), pero también en la historia (Dios de los padres).

Actio

  1. Orientar nuestra vida de jóvenes según los planes y voluntad de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  2. Recordar que la revelación del Dios verdadero ha venido por Jesucristo, e invitar con alegría a su conocimiento y seguimiento como Camino, Verdad y Vida que llevan a Dios (cf. Jn 14, 5).

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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