Lectio Divina, 4 de Febrero de 2018

Lectio Divina, 4 de Febrero de 2018

Quinto domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo “B”

Página sagrada:

Job 7, 1-4.6-7; Sal 146; 1 Co 9, 16-19.22-23; Mc 1, 29-39

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“Cristo es misericordioso con todos”

Invocación inicial

Dios todopoderoso y eterno: ayúdanos a llevar una vida según tu voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras en nombre de tu Hijo predilecto. Que vive y reina contigo. Amen

Texto

29 Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. 30 La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. 31 El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.

32 Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, 33 y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. 34 Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.

35 Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando.

36 Simón salió a buscarlo con sus compañeros, 37 y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando». 38 El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido».

39 Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.

Lectio

Durante los domingos anteriores se ha realizado una clara presentación de Cristo como el profeta-siervo que en el cumplimiento de su misión recibida del Padre ilumina y fortalece toda vocación comunitaria destinada al anuncio y servicio del Evangelio. La Página Sagrada evoca hoy el tema del Cristo misericordioso para con todos, y su intención está en la misma línea: de la contemplación de ese Mesías modelo de obediencia y servicio, cada uno está invitado a la imitación, al seguimiento suyo. El escucha todo lamento humano (1ª. lectura), y se hace accesible a todos los que le necesitan en su vida (Evangelio), por lo que estimula todo servicio indiscriminado   -a débiles y fuertes- y funda el verdadero apostolado cristiano sin discriminaciones (2ª. lectura).

Curó a muchos enfermos de sus males. El grito de dolor de Job se hizo presente al mundo de los que sufren en el paso del Cristo, siervo que tomó sobre sí los dolores del hombre (Is 52,13ss). Mc lo presenta en una, la bellísima escena, donde los hechos, antes que las palabras, hacen sentir casi la presencia misericordiosa del salvador. Tres elementos hay que notar en el relato:

  • Jesús, liberador del dolor y la muerte (vv. 29-34): La curación de la suegra de Pedro y de “muchos enfermos y poseídos” manifiesta que es Él y no otro quien hace cercana la misericordia divina.
  • Jesús en su misterio (v.34b, 38): dos comportamientos de Jesús desconciertan:
  • Él impone un silencio, un “secreto” a los demonios que le conocen y le proclaman. Jesús no quiere que en torno a Él se forme aquel conjunto de señalamientos, de uniones apresuradas y basadas en una fama de “milagroso”.
  • Si bien es “buscado por todos”, Jesús elige apartarse a una región donde aún carece de fama. En su interés está presente la misión recibida (“para eso he salido…” 38) antes que la oportunidad que ya una vez en su vida ha negado; un triunfo como el mundo propone (Véase Mt 4,1-11; Lc 4,1-13).

Jesús, en su relación con el Padre (v.35): Un gesto suyo sirve para entenderlo mejor: su soledad buscada como ocasión para comunicarse con el Padre, la fuente de su misión, aquel único con quien Jesús debe de confrontar su misión todos los días.

De nuevo, hay un grupo que se beneficia, que se forma en silencio, contemplando las cosas que pasan, o recibiendo la invitación del Maestro para profundizar más… (Véase la respuesta de Jesús a Pedro y compañeros en v.38). Son los discípulos de aquel tiempo y de todos los tiempos… los lectores y escuchas del Evangelio en este caso. Dos enseñanzas surgen hoy para ellos:

  • Jesús es el servidor enviado por el Padre, a quien hay que llevar, como Simón, al interno de la propia vida para que Él actúe allí. El discipulado tiene que fundarse en buena parte en la convicción de que Él ha actuado algo en la propia vida.
  • La adhesión que Él quiere no se fundamenta en los milagros, sino en el desinterés y el riesgo de la vida. Los milagros pueden ayudar a creer pero nunca son la base para la fe verdadera.

En síntesis: en aquella mujer, curada en casa y presentada como imagen de la futura resurrección, se generó una actitud nueva; se puso a servirles. Ella es modelo de la Iglesia, comunidad de discípulos y servidores que encuentran la verdadera fuente del servicio hacia el que sufre en el  hecho de haber sido antes curado por el paso del Señor en sus vidas.

Meditatio

Invitados por la lectura de la Página Sagrada a contemplar al Mesías misericordioso para con todos, nos preguntamos:

·         Como Jesús ¿nuestro servicio busca en primer lugar lo que señala la misión recibida de Dios, especialmente cerca del dolor humano? ¿Somos libres de todo interés para servir a la comunidad? ¿O nuestra propia adhesión a Él quiere fundarse en los favores sobrenaturales recibidos?

·         Como San Pablo ¿ejercemos indiscriminada y solidariamente las actividades concretas de nuestra vida de fe? ¿En qué se pagan las acciones ejercidas en la comunidad?

·         Como Simón, visitado en su propia casa por el Salvador ¿podemos testimoniar su visita, su paso por nuestra vida? ¿O predicamos sin haber descubierto lo que él actúa en el silencio de nuestra vida personal?

Oratio

Padre bueno, fuente de toda salvación, permite a los discípulos de tu hijo, realizar de nuevo aquel servicio de amor, de cercanía y misericordia con que un día Jesús bendijo nuestra tierra.

Contemplatio

En silencio interior imagínate la escena de Jesús servidor, misericordioso especialmente de los más pobres. Luego ora con el salmo 46, recitando nuevamente la estrofa más significativa del salmo.

Actio

  1. Renovar nuestro espíritu de servicio libre de toda deformación del mundo, de todo interés y aplauso ajenos al verdadero Evangelio.
  2. Como cristianos valorar nuestro servicio de vida a la Iglesia, familia y a la sociedad.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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