Lectio Divina, 14 de enero de 2018

Lectio Divina, 14 de enero de 2018

Segundo domingo Ordinario

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Sam 3, 3-10.19 • Salmo 39 • 1 Co 6, 13-15.17-20 • Jn 1, 35-42
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“El es el Cordero de Dios”

 

Invocación inicial

Pastor bueno, Padre mío, también Tú hoy desciendes de los montes eternos y llevas contigo a tu rebaño a las verdes praderas, de hierba fresca y agua buena. Tú hoy manda delante de ti a tu oveja predilecta, al Cordero a quien amas con amor inconmensurable; Tú nos das a tu Hijo Jesús, el Mesías. Míralo, está aquí. Te pido que me ayudes a reconocerlo, a fijar sobre Él mi mirada, mi deseo, mi esperanza. Haz que yo lo siga, que no me separe de Él, que entre en su casa y allí me quede, para siempre. Su casa, oh Padre, eres Tú mismo. En Ti yo quiero entrar, quiero vivir. El soplo de tu Espíritu me atraiga, me sostenga y me una en amor a Ti y a tu Hijo, mi Señor, hoy y por todos los siglos de los siglos. Amén

Texto

35 Al día siguiente estaba Juan con dos de sus discípulos. 36 Viendo pasar a Jesús, dice:

—Ahí está el Cordero de Dios.

37 Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. 38 Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice:

—¿Qué buscan?

Respondieron:

—Rabí –que significa maestro–, ¿dónde vives?

39 Les dice:

—Vengan y vean.

Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde.

40 Uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro. 41 Andrés encuentra primero a su hermano Simón y le dice:

—Hemos encontrado al Mesías –que traducido significa Cristo–.

42 Y lo condujo a Jesús.

Jesús lo miró y dijo:

—Tú eres Simón, hijo de Juan; te llamarás Cefas –que significa Piedra–.

Lectio

En la escena del Primer Domingo del Tiempo Ordinario, en el Bautismo del Señor, Cristo se presentó  como Hijo de Dios y modelo de vida para llegar a ser hijos en El (cf. Gal 3,26) Ahora, la lectio divina contempla el tema doble de la vocación-seguimiento de Aquel que se ha mostrado en el Jordán: ¡el discipulado y la misión han comenzado! Cada uno está invitado a iniciar un camino muy concreto en pos de Cristo, camino que parte de aquellas opciones que poco a poco se van clarificando, pero que llegan a la transformación radical de las costumbres, de las aspiraciones y relaciones con los otros en todos los niveles de la propia vida. De este modo, el tiempo ordinario se convierte en el tiempo de discipulado que “mueve” hacia adelante, que hace progresar en cada uno la vida de la fe.

a. Los discípulos encuentran a Cristo en medio de situaciones normales, cotidianas: Seguidores del Bautista, Andrés y el otro discípulo, no tienen que realizar viajes al extranjero o recorrer mundos extraños para encontrar la voluntad de Dios.
b. El seguimiento les impone un tener que dejar algo: Concretamente a su mismo maestro anterior y posteriormente deberán dejar todo lo demás.

c. En el fondo, seguir al Señor supone un diálogo entre su voluntad su amor y el compromiso libre: El corazón del hombre busca el rostro de Dios y El lo sabe y se propone como respuesta que sólo libremente puede seguir adelante.

d. La llamada les impone un ver poco a poco, siguiendo un proceso lento. Como Samuel, llamado tres veces en la noche, deberán comenzar por creer y arriesgarse. De momento están llamados a ir y ver, es decir, de mover su vida hacia Cristo, y a percibir en él al que es verdadero Camino de todo hombre.

e. El seguimiento debe de ser realista desde el inicio: Los discípulos han escuchado el lenguaje simbólico pero al mismo tiempo claro de su maestro señalando al Cristo. Se trata de ir en pos de un cordero que será sacrificado por el mundo que le rechaza. En su suerte -como lo dirá el mismo Jesús en la Ultima Cena también está inscrita la de sus seguidores.

Meditatio

  • ¿Cuál es nuestra disposición a seguir a Cristo en todas las áreas de nuestra vida? (trabajo, relaciones sociales, económicas, familiares…).
  • Como los apóstoles ¿podríamos dejar nuestra manera de pensar y relacionarnos para obtener un nuevo nombre, una nueva misión?

Oratio

Tu llamada, oh Cristo, ilumina la vida de tus discípulos, tu voz resuena siempre, como la única puerta que nos salva del egoísmo y que abre nuestro corazón a la vida misma: concede a todo aquel que has llamado: el amor a la escucha de tu palabra, el deseo de la entrega a tu servicio, el anhelo de la fidelidad a tu amor. Tu que eres camino verdadero, senda amorosa que lleva a la vida. Tu, el modelo de gran obediencia de la cruz, renueva a todos tu llamado dona a cada uno la fidelidad para seguirte siempre. Amén.

Contemplatio

La antífona para el responsorio del Salmo 39 proclama la disposición de cada discípulo del Señor en la asamblea cristiana. Se nos invita a releer para la contemplación los vv. 7 y 8 que contienen la clave de la verdadera disposición al seguimiento fiel: no se trata de acciones externas o de palabras… el Señor pide el compromiso de la vida y la libertad todos los días.

Actio

  1. Confrontar nuestros proyectos personales con la voluntad de Dios, para dar el primer lugar a lo que él nos pide.
  2. Descubrir en la comunidad las tareas más propias de nuestra condición, y asumirlas como manifestación del amor verdadero a Cristo.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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