Lectio Divina, 8 de enero de 2017

Lectio Divina, 8 de enero de 2017

El Bautismo del Señor

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Is 42, 1-4.6-7 • Salmo 28 • Hch 10, 34-38 • Mc 1, 7-11

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“Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en tí mis complacencias”

Invocación inicial

Muéstrate propicio, Señor, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Señor. Amen.

Texto

7 Y predicaba así:

—Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo, y yo no soy digno de agacharme para soltarle la correa de sus sandalias. 8 Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.

9 En aquel tiempo vino Jesús desde Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por Juan en el Jordán.

10 En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma. 11 Se escuchó una voz del cielo que dijo:

—Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.

Lectio

En el inicio de su vida pública, Cristo se manifiesta a su pueblo en medio de la comunidad de Israel. Una manifestación con características propias: ahora es necesario prepararse a seguirle como discípulos durante todo el año cristiano; de hoy en adelante se deberá escuchar la voz de Aquel que presenta al mismo Cristo y deberá de imitarse su acción en el mundo. Por todo ello, los discípulos en la lectio divina se ven invitados a la reflexión sobre el propio bautismo como miembros de la comunidad de la Iglesia y seguidores del Señor a colaborar en la construcción de su Reino que libera al hombre de todo el peso del pecado que le oprime.

a. Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en tí mis complacencias: La hermosa y clara preparación del rostro del siervo del Señor en la primera lectura tiene una referencia, con términos casi idénticos, en el Evangelio: el Siervo de Dios no es otro que Jesús de Nazareth, reconocido y manifestado por el Padre a los hombres a orillas del Jordán. El relato del acontecimiento en San Marcos contiene dos momentos notables:

b. La humildad del Mesías, hombre verdadero: Aún cuando Juan Bautista proclama que la dignidad del que viene detrás de él es mayor, la actitud de Cristo es de abajamiento; él se une a la muchedumbre de “necesitados de penitencia”. Su gesto es de solidaridad y de ocultamiento entre todos los hombres. Es su “ser hombre verdadero”, nada alejado de la suerte de los que ha venido a salvar.

c. La exaltación del Mesías, Dios verdadero: En un segundo momento ocurre todo lo contrario. Dios Padre se manifiesta, entre toda aquella muchedumbre. En ese momento tres símbolos de vocación acompañan al Cristo:

  • El cielo que se abre, pues ahora mismo Dios responde a las súplicas de la humanidad necesitada de su salvación;
  • La presencia del Espíritu como paloma, es la señal de un nuevo comienzo, de una nueva creación como la de los días en que voló la paloma enviada por Noé fuera del arca;
  • Se escucha la voz del Padre desde el cielo, con un mensaje que recoge aquel del Salmo 2,7: una identificación clara de Cristo: “Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy”.

Meditatio

  • ¿Realizamos nuestra identidad de hijos de Dios como bautizados? O ¿hemos hecho perder su fuerza al Sacramento, reduciéndolo a una costumbre de familia?
  • ¿Nos sentimos verdaderos hijos amados del Padre? ¿Qué significa que seamos como Cristo consagrados al plan de Dios?

Oratio

Hoy, con la fuerza del espíritu has abierto los cielos antiguos y has derramado tu gracia abundante, ¡Oh Dios y Padre nuestro! Hoy en Cristo nos has hecho hijos tuyos, y mostrándolo a las gentes, has señalado también al pueblo nuevo que nace por las aguas de regeneración concédenos servirte como tu hijo amado y haznos también con Cristo tener parte en la vida abundante que ya has entregado a cada uno en el día de nuestro bautismo. Amén.

Contemplatio

El Salmo 28 contiene la confesión de los hijos de Dios: sobre su poder para afectar no sólo el universo (las aguas torrenciales) sino también la vida de los hombres: él bendice a su pueblo con la paz. El servicio de los bautizados a este Dios consistirá en el compromiso porque su paz sea una realidad presente en el mundo actual.

Actio

  1. Redescubrir nuestra identidad de hijos de Dios consagrados y poseedores de una misión en su plan de salvación.
  2. Colocar toda nuestra vida, como lo hizo Cristo, bajo la acción del Espíritu que la conducirá al cumplimiento de la voluntad del Señor en nosotros.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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