Lectio Divina, 17 de diciembre de 2017

Lectio Divina, 17 de diciembre de 2017

Tercer domingo de Adviento

Ciclo “B”

Página Sagrada:

Is 61, 1-2. 10-11 • Salmo Lc 1 • 1Tes 5, 16-24 • Jn 1, 6-8. 19-28

3er-domingo-adviento

“En medio de ustedes hay uno al que ustedes no conocen”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección. Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu.

Amén.

Texto

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. 7 Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. 8 El no era luz, sino el testigo de la luz.

19 Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: «¿Quién eres tú?». 20 El confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: «Yo no soy el Mesías». 21 «¿Quién eres, entonces?», le preguntaron: «¿Eres Elías?». Juan dijo: «No». «¿Eres el Profeta?». «Tampoco», respondió.

22 Ellos insistieron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?» 23 Y él les dijo: «Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».

24 Algunos de los enviados eran fariseos, 25 y volvieron a preguntarle: «¿Por qué bautizas, entonces, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».

26 Juan respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: 27 él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia». 28 Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán donde Juan bautizaba.

Lectio

La Iglesia nos propone hoy una lectura del Evangelio según San Juan, que está en sintonía con la del domingo anterior.

  1. Volvemos a ver la figura de Juan el Bautista, que en este relato parece como “un hombre enviado por Dios”, como el que vino para “dar testimonio de la luz, para que todos creyeran en él”. Estas frases, nos presentan la misión del Bautista, quien sabe reconocerse así mismo como el testigo de la luz, enviado para cumplir una función altísima al presentar al Cordero de Dios.
  2. El Bautista confiesa que su misión es preparatoria. Ante los representantes de las autoridades que interrogan a Juan para saber quién es él, Juan simplemente reconoce su papel y su pequeñez frente a aquel que está ya en medio de las gentes, pero que aún no conocen refiriéndose a Jesús. El texto quiere presentar a Jesús como el Mesías anunciado por los profetas, y nos hace ver en la persona de Juan el Bautista al mensajero, a “la voz que grita en el desierto: preparen el camino del Señor”, recurriendo a Isaías 40, 3.
  3. Preparar el camino del Señor, quiere significar la preparación tanto individual como comunitaria para tener el encuentro con Dios. Ya el domingo anterior, en el relato de San Marcos hemos indicado cómo el desierto es el lugar del encuentro amoroso con Jesús, por ello, el Bautista proclama con fuerza que es necesario aventurarse y dejar las comodidades y las distracciones de los poblados para ir al desierto y allí, despojados del pecado, estar en disposición de reconocer al Hijo de Dios que está entre nosotros, la luz verdadera que ilumina a todo hombre.
  4. Está en medio de ustedes y no le conocen: Continuando con la presentación del rostro del esperado Juan Bautista lanza la desconcertante afirmación: “Entre ustedes hay uno que no conocen”. La escena contiene elementos notables:
  • Juan, el “enviado por Dios” se ve obligado a negar varias veces que él sea el Mesías. La cerrazón y la lógica obstinada del hombre impiden “reconocer” y distinguir entre enviado y Señor.
  • El símbolo de Cristo es desde un inicio el ser luz para “toda la humanidad”. Más adelante, Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.

Quienes escuchan al Bautista forman una mezcla de devoción y fe a la par de insensibilidad y prejuicio. Los dos grupos que le escuchan representan las dos opciones que a lo largo de la vida de Cristo se irán entretejiendo como fe o rechazo.

Meditatio

  • ¿Hemos reconocido a Jesús que está en medio de nosotros, en cada hombre o mujer que vive a nuestro lado?
  • ¿Vivimos con la certeza de que Jesús es la luz verdadera que nos muestra el camino que lleva a Dios?
  • ¿Hemos asumido la tarea que tenemos como cristianos de ser testigos de Jesús, al igual que el Bautista? ¿Cómo hemos anunciado a las gentes que Jesús esta ya presente entre nosotros?

Oratio

Señor Jesús, nuestro mundo aún no sabe reconocerte presente en medio de nuestra realidad. Las tinieblas del pecado, del error y del engaño cubren nuestros ojos y no podemos contemplarte como la luz del mundo. Permite, te pedimos, que atentos al mensaje que nos dejó Juan Bautista, nosotros también seamos testigos de tu luz.

Contemplatio

El evangelio según San Lucas nos presenta en su capítulo 1 lo que hoy conocemos como el cántico de María. Recitarlo y descubrir la grandeza de Dios que hace cosas grandes por sus siervos, constituye una excelente forma de reflexionar y disponernos para contemplar las maravillas obradas por Dios a favor nuestro.

Actio

  1. Tratar de vivir con intensidad este tiempo de adviento, asumiendo actitudes de verdadera fe cristiana.
  2. Sentir la llamada interior de Dios que nos envía a ser testigos de su amor.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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