Lectio Divina, 23 de Julio de 2017

Lectio Divina, 23 de Julio de 2017

Décimo Sexto Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Sb 12, 13.16-19 • Salmo 85 • Rm 8, 26-27 • Mt 13, 24-43

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Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha”

INVOCACIÓN INICIAL

Espíritu de verdad, enviado por Jesús para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. Tú, que descendiendo sobre María de Nazaret, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón bueno y perfecto la palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto con nuestra perseverancia.

TEXTO

24 Y les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.

26 Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.

27 Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?. 28 El les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?».

29 «No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. 30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero».

31 También les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. 32 En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas».

33 Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa». 34 Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, 35 para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: “Hablaré en parábolas anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo”.

36 Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». 37 El les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, 39 y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. 40 Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 42 y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!

LECTIO

La enseñanza continua del Maestro a la comunidad de sus discípulos tiene cómo finalidad describir cómo se realiza la vida en la Iglesia en todos los tiempos “en el misterioso contraste del bien y mal que muchas veces se perciben en la misma comunidad de fe. Desde un inicio se indica la necesidad de intentar entrar en sintonía con Dios, que es el único que puede juzgar el bien y mal de la comunidad, pues él es el que escudriña los corazones. Como lo ha demostrado toda la historia de la salvación, Dios obra con una paciencia y sabiduría más allá de lo que el hombre puede esperar. La Carta a los Romanos, también ayuda a completar el tema de la lectio divina en este domingo: el Señor escruta y conoce lo más profundo del hombre, pero también lo auxilia con el Espíritu para que sea lo que debe ser en su divino proyecto (2a. lectura).

a. En el mundo existen, conviven, mal y bien: en todos los ámbitos de la vida social y comunitaria, junto a los fieles hay quienes no conocen al Señor (VER v. 17). De Dios mismo se deben aprender la paciencia y la misericordia: pues él, que conoce todo y tiene la suma capacidad de juicio es modelo de esas actitudes (VER v. 18).

b. La parábola del trigo y la cizaña: Ambas plantas son bastante parecidas externamente y sobre todo al inicio de su crecimiento. Los hebreos afirmaban un parentesco entre trigo y cizaña. Y es acá donde reside el drama de la parábola: hay parentesco, entre los miembros de la comunidad, pero curiosamente, en el marco de la libertad individual, cada quién se convierte en aquello que decide. El diálogo entre los siervos y el señor del campo tiene la finalidad de afirmar la bondad inicial de todo, y al mismo tiempo la obra del Maligno que desde el principio es padre de toda mentira y de todo pecado, y que influye efectivamente en el mundo (1 Jn 3,8).

c. Las comparaciones, tanto la del grano de mostaza como la de la levadura subrayan que más allá de las apreciaciones humanas Dios conduce su Reino a una plenitud que será don suyo al final de todo… Hay una fuerza irresistible (como la vitalidad de una semilla pequeña o de un poco de levadura) ante la cual hay que esperar paciente y confiadamente.

MEDITATIO

  • ¿Consideramos que la vida de nuestro grupo juvenil depende también de Dios? ¿O creemos que juzgando y condenando por nuestras solas fuerzas podremos eliminar el mal de nuestro ambiente?
  • ¿Ejercitamos la misericordia e intentamos convertir en trigo lo que es cizaña?
  • ¿En qué medida testimoniamos con nuestra vida concreta nuestro compromiso en favor del bien y de la paz?

ORATIO

En ti, oh Padre bueno, están la clemencia y la misericordia… ¡Tú conoces y sabes, de qué estamos hechos, y nos has perdonado en Cristo! Haz que perseveremos en el bien deseando ser trigo y no cizaña; Amén.

CONTEMPLATIO

Señor, tú eres bueno y clemente”. Con esta confesión de fe, el Salmo 85 invita a la contemplación de la paciencia y la misericordia divina que celebra la comunidad reunida el día del Señor.

ACTIO

  1. Perseverar en nuestro ambiente familiar, de trabajo, de vecindad como trigo que no desea ser cizaña.
  2. Esperar e invitar a la confianza en la acción a Dios a todos aquellos que desfallecen ante la presencia de la iniquidad en el mundo.
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Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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