Lectio Divina, 18 de Junio de 2017

Lectio Divina, 18 de Junio de 2017

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Dt 8, 2-3.14-16 • Salmo 147 • 1Co 10, 16-17 • Jn 6, 51-59

eucharisticon

Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida”

Invocación inicial

¡Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor.

Texto

51 Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo». 52 Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?».

53 Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. 55 Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. 57 Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. 58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente».

59 Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaúm.

Lectio

El misterio Eucarístico es ante todo, “la presencia de Aquel que sigue donándose como alimento y fuerza de amor a la comunidad de fe” de sus seguidores, transformándola desde dentro en testigo de unidad y solidaridad (segunda lectura y Evangelio). La comunidad camina en la fe hacia la plenitud del Reino de Dios; este camino es semejante al del pueblo en el desierto hacia la Tierra Prometida. Al igual que el maná, la Eucaristía tiene el carácter de “alimento que nutre la fe y anticipa la vida eterna” (primera lectura y Evangelio).

a. Te alimentó con el maná que tú no conocías ni conocían tus padres. La página sagrada ilumina la gratuidad, el “ser don” del misterio Eucarístico. En el Deuteronomio se manifiesta a Dios que provee de bienes que son ante todo signo de su amor y de la dependencia del hombre respecto de Dios creador-liberador. Moisés pide “recordar” en vistas a comprometerse en alianza con Dios de quien proviene todo. Por ello, es importante mantenerse abierto al don de Dios.

b. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. En el lenguaje de san Juan, la palabra “verdadero” tiene un sentido intenso. Se trata de algo que sólo Dios creador puede proveer a la Humanidad. Jesús no busca ser rey, sino dar vida plena. Jesús invita a ir más allá de los valores inmediatos; sus palabras se refieren al sacramento Eucarístico. El don de Dios plantea una fuerte exigencia, a pesar de ser gratuito: se deberá responder con fe y compromiso. Solamente una fe discipular se abrirá al misterio Eucarístico.

c. Jesús se descubre como el maná desconocido del que había sido sólo una figura, aquel que los padres comieron en el desierto: Él es la “sorpresa” que Dios tenía reservada, como plenitud de todos sus cuidados y de todo su amor y proyecto de salvación para los hombres (VER v. 58).

d. El pan es uno, y así nosotros, aunque seamos muchos, formamos un sólo cuerpo. San Pablo anima a vivir la unidad auténtica en torno a la Eucaristía. Que toda la Iglesia, dispersa por la tierra sea una sola. (v17).

Meditatio

  • Nuestras celebraciones y la vida comunitaria que practicamos ¿tiene realmente por centro la Eucaristía?
  • La devoción Eucarística y la liturgia auténtica que la actualiza ¿Recibe nuestro cuidado constante?

Oratio

En ti, oh Cristo Eucaristía, esta la fuente de la vida: nosotros te alabamos porque has tomado el pan y dado gracias: el pan que eres tú, oh Cristo, ida nuestra. Haznos reconocerte como pan de Dios… haznos compartirte como fuente de amor y esperanza. Amén.

Contemplatio

El Salmo 147 presenta la imagen festiva de la Jerusalén bendecida por Dios, que goza de seguridad y que se nutre de un manjar de flor de harina. Entrando por su medio en la contemplación del sentido más profundo de la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, proclamamos este salmo con la certeza de que todas las promesas de Dios se han cumplido en este sacramento.

Actio

  1. Fortalecer nuestra devoción y vida espiritual en torno al Sacramento de la Eucaristía.
  2. Testimoniar nuestra veneración y coherencia para con aquellos que no comparten la fe Eucarística de la Iglesia Católica
Anuncios

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
Esta entrada fue publicada en Lectio Divina. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s