Lectio Divina, 7 de mayo de 2017

Lectio Divina, 7 de Mayo de 2017

Cuarto Domingo de Pascua

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Hch 2,14a.36-41; * Salmo 22 * 1 Pe 2,20b-25 * Juan 10, 1-10

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“Mis ovejas escuchan mi voz”

Invocación inicial

Ven Dios Espíritu Santo,

y Envíanos desde el cielo

Tu Luz para iluminarnos.

Ven ya, Padre de los pobres,

luz que penetra en las almas,

dador de todos los dones.

Fuente de todo consuelo,

amable huésped del alma,

paz en las horas de duelo.

Eres pausa en el trabajo;

brisa, en un clima de fuego;

consuelo, en medio del llanto.

Ven, luz santificadora,

y entra hasta el fondo del alma

de todos los que te adoran.

Sin tu inspiración divina

los hombres nada podemos

y el pecado nos domina.

Lava nuestras inmundicias,

fecunda nuestros desiertos

y cura nuestras heridas.

Doblega nuestra soberbia,

calienta nuestra frialdad,

endereza nuestras sendas.

Concede aquellos que ponen

en Tí su fe y su confianza

tus siete sagrados dones.

Danos virtudes y méritos,

danos una buena muerte

y contigo el gozo eterno.

Texto

1 “Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante. 2 El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. 3 El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir. 4 Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. 5 Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz”.

6 Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.

7 Entonces Jesús prosiguió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. 9 Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. 10 El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia”.

Lectio

En este domingo en el que celebramos a “Jesucristo buen pastor”, en el ejercicio de la Lectio Divina se nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el misterio del pastoreo en la Iglesia, ya que Cristo en su misterio pascual nos ha hecho entrar en una nueva forma de vida y de relación con Èl, donde seguimos escuchando su voz y somos conducidos por Él a la vida abundante. Por ello es necesario que nos detengamos en los siguientes detalles:

a. Es interesante notar el contexto del capítulo 10 de Juan que es la continuación de la historia del ciego de nacimiento, curado por Cristo y expulsado de la sinagoga en cap. 9. Aquel hombre lo ha perdido todo: le está prohibido congregarse con Israel, rebaño de Dios para escuchar la Palabra y recibir la bendición. Cuando sale del Templo (VER Jn. 9, 9, 35ss) se encuentra con Uno que le ofrece un nuevo espacio de vida y encuentro con Dios: Jesús es ese espacio, Él es el guía nuevo, diverso a los falsos pastores de Israel… Él dará su vida por aquel hombre, porque el buen pastor da la vida por sus ovejas.

b. A hombres como aquel que fue curado y hecho parte del rebaño de Cristo, ahora les corresponde reconocer la voz de su Pastor es decir, dar a su vida toda la orientación que supone el creer verdaderamente en Jesús-Guía (“Señor y Mesías”, como diría la 1a. Lectura).

c. Así pues, ciertos verbos en la voz de Cristo indican “el modo de ser parte de su rebaño”: entrar = “estar en comunión con Cristo, rompiendo con otros falsos guías” VER vv. 7-8) escuchar la voz = “apegarse con fe a su Palabra y llevarla a la práctica de la vida” (VER v. 3); caminar-seguir = “mantener la fidelidad en cualquier situación” (VER v. 4); reconocer, conocer la voz = “optar por su camino y voluntad frente a otras propuestas de vida que resultan falsas” (VER v. 4b).

Meditatio

  • Cristo es el “Buen Pastor” que continúa guiando nuestras vidas a través de su Palabra proclamada y creída en la Iglesia: ¿vivimos el momento de la escucha con intensidad y apertura?
  • Cristo, Buen Pastor, continúa colocándonos ante la opción de ser o no parte de su rebaño (“entrar o no”) con todas sus consecuencias personales, comunitarias, sociales: ¿cuánto de nuestra vida es conducido por Cristo?

Oratio

Inmolado por nosotros, Cristo cordero, te ofreces hoy como pastor del rebaño… concédenos entrar en tú rebaño: encaminar nuestros pasos de tal manera, que como obradores de la justicia, de la paz y de la verdad, invitemos a otros a escuchar y reconocer tú voz en la Iglesia.

Amén.

Contemplatio

 

El Salmo 23 expresa la experiencia de un creyente con otros pastores falsos, pero que vuelto a Dios, recobró aquella seguridad y vida abundante que vienen sólo del Altísimo. La recitación de este Salmo no puede ser meramente emotiva, ella debe desembocar en la contemplación y orientar hacia la “conversión”

Actio

  1. Hacer presente a Cristo-Guía, Buen Pastor en todos los momentos de jornada
  2. Dejar que él conduzca nuestras más importantes decisiones con su Palabra
  3. Orar para que él siga dando a su Iglesia pastores según el corazón de Dios
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Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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