Lectio Divina, 12 de Marzo de 2017

Lectio Divina, 12 de Marzo de 2017

 Segundo Domingo de Cuaresma

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Gn 12, 1-4a * Salmo 32 * 2Tm 1,8b-10 * Mt 17, 1-9

transfiguración

“Este es mi hijo muy amado… escúchenlo”

Invocación inicial

Espíritu de Vida, te invoco sinceramente: ven en ayuda de mi debilidad.

Ven, Espíritu de Dios, y habita en mi flaqueza para que tu fuerza sea patente en mi existencia.

Ven, presencia renovadora y pueda yo, en mi fragilidad, acoger la Palabra de la Vida.

Ven a mí, injusto y pecador, y por tu poder creador se encarne en mí la Buena Noticia.

Ven a mí, Espíritu de la Verdad, toma posesión de mi corazón y de mi mente, acomódate en mi hogar, conduce mi vida cotidiana según los designios de Dios Padre.

Ven a mí, ven a tu Iglesia y hazla gustar de tu gozo embriagador, en la acogida diaria y confiada de la única Palabra que salva.

Texto

1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. 2 Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

3 De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. 4 Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». 5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo».

6 Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. 7 Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: «Levántense, no tengan miedo». 8 Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo. 9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Lectio

A través de las lecturas propuestas para este domingo, se perfila el tema fundamental para la comunidad discipular: “la vocación cristiana que ha de renovarse en el caminar del tiempo cuaresmal y poder ser efectivamente testimonio de Cristo y bendición para todos los hombres”. Veamos más detenidamente este tema:

  1. Abraham ha constituido siempre el modelo de toda vocación al salir de la tierra. Es decir, en su figura se concentra el caminar en la fe y por ello mismo, el comienzo de la transformación que se gana mediante el caminar. Si la Cuaresma es por excelencia un “tiempo de camino”, el contemplar la figura del primer caminante en la fe (Abraham) quiere sugerirnos algunos aspectos como, el estar atentos a la Palabra de Dios en nuestra vida, el ser capaces de desinstalarnos de nuestras comodidades y el poder salir de nuestro egoísmo para ser bendición para otros.
  2. Jesús es el modelo perfecto de toda “respuesta” a la llamada de Dios. En él encuentra el hombre el camino a seguir para cumplir la voluntad divina, especialmente en el relato de la Transfiguración en el monte se muestra que el Padre se complace en él e invita a su vez a “escucharlo”. Y sin embargo, sabemos que sobre ese Cristo mostrado en gloria a sus asombrados discípulos pesa una llamada a sufrir por la salvación del mundo.
  3. En el camino hacia Jerusalén, Jesús marcha hacia el cumplimiento de su misterio pascual de muerte y resurrección. Pero antes ocurre esta visión que tratará de “animar el corazón de sus seguidores” de modo que la oscuridad del dolor y de la burla no los lleve a abandonar al Maestro y guía de sus vidas. De este modo, Aquel que es el modelo perfecto de caminar siguiendo la voz de Dios, nos es propuesto en este tiempo en que la purificación y la penitencia tenderían a hacernos retroceder -como es también natural de las personas ante el esfuerzo- y perder desde el inicio los frutos de este tiempo de regeneración.

Meditatio

  • ¿Estamos atentos a comenzar un camino como Abraham, dejando todo para entrar en la tierra nueva que Dios nos propone?
  • ¿Hasta dónde llega nuestra disposición de discípulos de imitar a Cristo? ¿Tenemos reservas y temor a sacrificar nuestras situaciones queridas o nuestros puntos de vista?
  • Si la Cuaresma es tiempo de abrirnos a un nuevo futuro ¿confiamos en Dios hasta el punto de seguir a Cristo? ¿O preferimos quedarnos como estamos porque en el fondo tememos cambiar?

Oratio

Oh Dios que llamaste a nuestros padres a la gracia de caminar en la luz… abre también nuestros oídos a la voz de tu llamada: haz que en este tiempo de conversión renovemos nuestra condición de caminantes, volviendo a dejar todo aquello que nos aparte de ti…

 Contemplatio

A la contemplación invita el Salmo 132, el cual inicia con una confesión de fe en el proyecto a que Dios nos llama, a la vocación a salir del pecado que Él nos plantea esta cuaresma.

Actio

  • Abrir nuestros oídos a la voz del Hijo que nos llama a conversión.
  • Disponernos a salir hacia el futuro que Dios nos ofrece.
  • Acoger la cruz y ser solidarios con aquellos que sufren.

 

 

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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