Lectio Divina, 5 de Marzo de 2017

Lectio Divina, 5 de Marzo de 2017

Primer Domingo de Cuaresma

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Gn 2, 7-9; 3,1-7 * Salmo 50 * Rm 5, 12-19 * Mt 4, 1-11

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“El demonio se acercó a Jesús para tentarlo”

Invocación Inicial

Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Amén.

Texto

1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. 2 Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. 3 Y el tentador, acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes». 4 Jesús le respondió: «Está escrito: “El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».

5 Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, 6diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra”». 7 Jesús le respondió: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».

8 El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, 9 y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras para adorarme». 10 Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: “Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto”».

11 Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.

Lectio

Celebramos hoy, el primer domingo de Cuaresma y juntos le pedimos al Señor, Dios todopoderoso que podamos avanzar en el conocimiento del misterio de Cristo y que podamos vivir en plenitud los  misterios de su pasión, muerte y resurrección.

La Palabra de Dios en el libro de Génesis, capítulo dos, nos habla de la creación y del primer pecado de Adán y Eva, nuestros primeros padres. El camino de la cuaresma es paralelo al camino de la Historia de la Salvación que hoy se nos comienza a narrar en este texto que hemos leído.

Con el Salmo 50, le suplicamos al Señor, misericordia, pues reconocemos que hemos pecado. Hemos abusado de la libertad, del libre albedrío que Dios nos ha dado. En la Carta a los Romanos, capítulo cinco, con el apóstol Pablo reconocemos que donde abundó el pecado sobreabundó la Gracia.

En el Evangelio de San Mateo, capítulo cuatro, nos narra que Jesús después de haber sido bautizado por Juan en el Jordán, sostuvo en el desierto un gran combate, contra Satanás. Este combate es signo de todas las tentaciones que Jesús superó y venció durante toda su vida para ser fiel a su Padre Celestial.

Cristo agonizaba en la cruz y el tentador lo asechaba: “si eres Hijo de Dios, bájate de esa cruz”.

Cristo no cayó en tentación.

Cristo es modelo para todos los cristianos que deseamos vencer el pecado y en este tiempo intensificamos nuestras oraciones, limosnas y ayunos, para contribuir a que Satanás se retire y que  llegue el Reino de Dios. El Reino de Dios y el Reino de Satanás son incompatibles, no pueden convivir simultáneamente por eso o estamos con Cristo o estamos contra Cristo. Con Cristo o contra Cristo.

Nosotros preferimos estar con Cristo. Queremos que Cristo habite en nuestras personas, en nuestras vidas, en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestra Guatemala y en el cosmos entero.

Entréguemeles todo nuestro ser, cuerpo, alma, mente y corazón a Cristo. Sigamos el ejemplo de Cristo. Cristo es Bienaventurado porque pone su confianza en su Padre Celestial. Cristo no confía el triunfo de su misión a la abundancia de bienes materiales. Cristo usa los bienes materiales según la necesidad (pan). Cristo no confía el triunfo de su misión al prestigio y fama que seduce a la gente (ser acróbata y tirarse de lo alto del templo). Cristo no confía el triunfo de su misión a un compromiso con el príncipe de este mundo (arrodillarse y adorar a satanás).

Cristo confía en su Padre, en su Palabra, en sus mandamientos, en su voluntad amorosa. Imitemos a Cristo y con Cristo digamos: “Retírate Satanás”, para que se retiren el mal, los vicios, el pecado, la injusticia, el egoísmo, la indiferencia. “Retírate Satanás” de nuestras vidas. “Retírate Satanás” para que en mi corazón, en mi vida, en mi familia, en mi pequeña comunidad, Reine Cristo y todos despidamos el sabrosísimo olor a Cristo. El olor del amor, de la ternura, de la misericordia. Cristo reina en nuestras vidas.

Desde ya decimos “No al Pecado” y “sí a la Gracia de Dios”. Renunciamos a Satanás y confesamos nuestra fe en Dios.

Meditatio

  • ¿Hemos comenzado a meditar en la seriedad que tienen en nuestra vida ciertas decisiones que poco a poco nos han apartado del bien y de la vida? (decisiones por lo injusto, lo falso, lo violento, etc).
  • ¿Hasta donde estaríamos dispuestos a cambiar nuestras decisiones: llegaríamos a preferir lo difícil a lo agradable, lo que nos compromete a lo que nos deja tranquilos?
  • Cómo discípulos de Cristo ¿imitamos su fortaleza ante las constantes tentaciones que se nos ofrecen en todos los ambientes de la vida personal y comunitaria?

Oratio

En tu misericordia, oh Cristo, has querido ser el hombre nuevo: el camino que nos lleva de vuelta al Padre, fuente de la vida abundante.

Camina ahora delante de nosotros, y fortalece con tu gracia nuestra débil condición humana.

Amén

Contemplatio

El dolor del autor del Salmo 50 debe de ser el nuestro, estimulando nuestra contemplación de nuestros caminos equivocados, pues en el fondo hemos roto la comunión con Alguien, que nos ama profundamente.

Actio

  1. Perseverar en el camino cuaresmal en el ambiente de reflexión y de penitencia, para fortalecer nuestra decisión por el bien.
  2. Rechazar las continuas propuestas (tentaciones) que nos alejan del destino de ser hijos de Dios por la obediencia.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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