Lectio Divina, 1º. De Marzo de 2017, Miércoles de Ceniza

Lectio Divina, 1º. De Marzo de 2017, Miercoles de Ceniza

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Jl 2,12-18 * Salmo 50, 3-6ª. 12-14 y17 * 2Cor 5,20-6,2 * Mt 6, 1-6.16-18

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“Ten piedad de mí oh Dios”

Invocación Inicial

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo

Inspírame siempre, lo que debo pensar.

Lo que debo decir, cómo debo decirlo.

Lo que debo callar, cómo debo de actuar.

Lo que debo de hacer para la gloria de Dios, bien de las almas y mi propia santificación.

Espíritu Santo, dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender.

Sutileza para interpretar. Gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar.

Amén

Texto

1 Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. 2 Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 3 Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, 4 para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

5 Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 6 Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

16 Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. 17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, 18 para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Lectio

Hoy se abre un período privilegiado de Cuarenta días, la Cuaresma, y para los discípulos y misioneros las lecturas de hoy nos señalan el camino de nuestra conversión pascual de la siguiente manera:

  1. El profeta Joel invita al pueblo de su tiempo –y a nosotros- a la conversión y a la penitencia. Se queja de que Israel se está olvidando de su Dios y descuida su alianza. Les urge una conversión verdadera, no sólo exterior sino también interior, la conversión que significa cambio del corazón, cambio de mentalidad. El motivo que da el profeta a su pueblo es que Dios es misericordioso, y acogerá con amor a todos lo que vuelven a él.
  2. También San Pablo les avisa a los cristianos de Corinto que “ahora, es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación” y los urge a dejarse reconciliar con Dios. Reconciliarse significa reanudar las relaciones que se han roto, corregir la dirección de nuestra vida cuando se ha desviado.
  3. En el evangelio, Jesús, en un pasaje del sermón de la montaña, nos dice concretamente en qué direcciones debemos realizar ese cambio de rumbo en nuestra vida y aclara que la limosna, el ayuno y la oración no la hacemos para ser vistos y merecer el aplauso de los demás, sino para ponernos claramente en el camino de Dios.

Meditatio

Iniciamos hoy, miércoles de ceniza, este tiempo fuerte de la cuaresma, son 40 días de Preparación para celebrar digna y santamente la pascua, el Triduo Pascual, de la pasión muerte y resurrección de Cristo.

Pidamos al Señor en este tiempo que nos de fortaleza para mantenernos firmes en el espíritu de Conversión; que nos ayude a vivir en austeridad, que nos ayude a vencer en el combate cristiano contra las fuerzas del mal.

Sobre todo, pidámosle al Señor, que nos conceda experimentar la Misericordia de Dios, para poder ser más misericordiosos con nuestros hermanos y hermanas. El Señor tiene misericordia de mí. Entonces, yo, necesariamente, soy misericordioso con mi prójimo. Les invitamos a tomar en consideración los siguientes puntos:

  • La Palabra de Dios nos invita, en Joel 2 a “convertirnos de todo corazón, a rasgar los corazones y no las vestiduras”.
  • Con el Salmo 50, le suplicamos al Señor: “Misericordia pues hemos pecado.”
  • En el texto de la Segundo Carta a los Corintios, en el capítulo cinco, el apóstol nos exhorta diciendo: “déjense reconciliar con Dios, ahora es el tiempo de la Gracia”.
  • Y en el Evangelio de San Mateo, capítulo 6, Jesucristo nos dice: “Tu Padre que ve lo secreto te recompensará”.
  • La liturgia nos invita hoy a: “convertirnos y creer en el Evangelio”; y nos recuerda que: “somos polvo y al polvo volveremos”.

Esta cuaresma es un tiempo para vivirlo intensamente, ejercitándonos, en la limosna, la oración y el ayuno. La limosna, equivale a ser misericordiosos con los demás, caritativos y solidarios. La Oración, es entrar en una relación más profunda con Dios. El ayuno, es fundamentalmente dejar de hacer el mal y comenzar a hacer el bien. El ayuno que a Dios le agrada es que dejemos las malas obras, la injusticia y todo tipo de pecado, para producir amor, justicia, paz y bien en nuestro mundo.

A Dios le agradamos cuando hacemos el bien de todo corazón, no por apariencia o por hipocresía. Dios Padre está en nuestro interior, en lo secreto de nuestro corazón. Dios conoce nuestras búsquedas, nuestras luchas, nuestros esfuerzos. Busquemos hacer la voluntad de Dios, así Él nos recompensará, nos dará la felicidad plena, la vida eterna.

Al estar iniciando esta cuaresma hagamos el firme propósito de ser sinceros, verdaderos discípulos misioneros de Cristo. Lejos de nosotros la hipocresía, la mentira y todo tipo de maldad.

Comprometámonos a dejar de hacer el mal y comenzar a hacer el bien. Rezar el vía crucis, confesarnos, hacer obras de misericordia.

Oratio

Señor, concédenos prepararnos a tu encuentro con un corazón limpio y una fe siempre dispuesta a hacer el bien a nuestros hermanos.

Contemplatio

Recitando de nuevo el salmo 50 “Miserere” también nosotros estamos invitados a decir sinceramente: olvida mis ofensas… Crea en mí, Señor, un corazón puro…

Actio

  1. Examinar nuestra vida y nuestras relaciones para con Dios, los hermanos y nosotros mismos.
  2. Programar nuestra mayor cercanía al Señor en esta Cuaresma que comienza mediante la escucha de su palabra y la reconciliación sacramental.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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