Lectio Divina, 2 de Febrero de 2017

Lectio Divina, 2 de Febrero de 2017

La Presentación del Señor

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Ml 3, 1-4 * Salmo 23 * Hb 2, 14-18 * Lc 2, 22-40

presentacion-templo

Sus padres lo llevaron al Templo según la Ley

Invocación inicial

Dios todopoderoso y eterno, te suplicamos humildemente que al igual que tu hijo único Jesucristo, en su realidad humana como la nuestras, podamos presentarnos ante ti con el espíritu puro que tu nos pides.

Amén

Texto

22 Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23 como está escrito en la Ley: “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”. 24 También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.

25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él 26 y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. 27 Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

29 «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, 30 porque mis ojos han visto la salvación 31 que preparaste delante de todos los pueblos: 32 luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

33 Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él.

34 Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, 35 y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».

36 Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casa en su juventud, había vivido siete años con su marido. 37 Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. 38 Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

39 Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea.

40 El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.

Lectio

La maravillosa escena de la Presentación del Señor en el Templo nace del mandato de la Ley de Moisés que sus padres, José y María no quieren dejar cumplir: Presentar al Señor los primogénitos (Lv 2, 8). Pero en esa ocasión tiene lugar un encuentro no solo con el Sacerdote del Templo, sino con Ana y Simeón ancianos que esperaban la salvación de Israel, la llegada del Mesías prometido: 

  1. La llegada de Jesús al Templo es la respuesta del Señor a todas las esperanzas y deseos de salvación de la Humanidad simbolizada en los ancianos Simeón y Ana que esperan ese momento.
  2.  Simeón pronuncia unas palabras que la Iglesia recuerda cada noche, en la oración de las Completas (la última de la jornada): expresan su agradecimiento pues el Señor “se ha acordado de su alianza, de su promesa” como lo h dicho antes la Virgen María en el Magnificat (Lc 1, 54) en casa de Isabel.
  3. Como lo ha dicho también antes Zacarías en Lc 2, 78-79, Cristo ha venido a iluminar como un “sol nacido de lo alto” las sombras de muerte en que vive toda la Humanidad: las velas de esta fecha así lo simbolizan.
  4. Sin embargo, desde su Presentación también se advierte que será rechazado por muchos, y que María su Madre, compartirá ese dolor del rechazo de Cristo: por ello hoy se la recuerda como la Virgen de Candelaria, unida siempre a Cristo luz incluso en los momentos de oscuridad como en su muerte en la cruz.

Meditatio

  • ¿Dejamos que Cristo, luz del mundo (Jn 8, 12) nos ilumine en nuestras sombras de muerte? ¿Somos sus discípulos viviendo como “hijos de la luz y rechazando la oscuridad del mal” (1Tes 5, 1ss)
  • Como María ¿acompañamos a Cristo cuando es rechazado el Evangelio de la Vida?

Oratio

Oh Cristo, luz verdadera que iluminas nuestras vidas: permítenos seguirte como discípulos misioneros, siempre dispuestos a dejarnos iluminar por tu Palabra y a llevar el mensaje de la vida y de la luz  verdaderas a nuestros hermanos. Amén.

Contemplatio

Con el Salmo 23 entramos en la contemplación: repetimos y hacemos nuestra la alegría de la luz que viene a visitarnos: es el Señor, que como “buen pastor” nos hará pasar sin temor ni peligro el valle de la muerte y de la oscuridad

Actio

  1. Dejarnos iluminar cada día por Cristo Luz, meditando su Palabra y orando para pedir poder conocer la voluntad del Señor en nuestra vida.
  2. Vivir como María no solamente los momentos de aceptación de Cristo en el mundo, sino ser fieles a él incluso cuando sea rechazado por las tinieblas del mundo. (Jn 3, 19-21)

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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