Lectio Divina, Quinto Domingo de Cuaresma, 22 de Marzo de 2015

Lectio Divina con la Liturgia Dominical en el ciclo “B”

Quinto Domingo de Cuaresma: 22 de Marzo de 2015

Tema: Dios nos invita a formar parte de la nueva alianza

Página Sagrada: Jer 31, 31-34 * Salmo 50 * Heb 5, 7-9 * Jn 12, 20-33

 

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no puede dar fruto”

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TEXTO

20 Había unos griegos que habían subido para los cultos de la fiesta. 21 Se acercaron a Felipe,  el de Betsaida de Galilea, y le pidieron:
   —Señor, queremos ver a Jesús.
22 Felipe va y se lo dice a Andrés; Felipe y Andrés van y se lo dicen a Jesús.
23 Jesús les contesta:
   —Ha llegado la hora de que el Hijo del Hombre sea glorificado. 24 Les aseguro que, si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo la conserva para una vida eterna. 26 El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre.
27 Ahora mi espíritu está agitado, y, ¿qué voy a decir? ¿Que mi Padre me libre de este trance? No; que para eso he llegado a este trance. 28 Padre, da gloria a tu Nombre.
   Vino una voz del cielo:
   —Lo he glorificado y de nuevo lo glorificaré.
29 La gente que estaba escuchando decía:
   —Ha sido un trueno.
   Otros decían:
   —Le ha hablado un ángel.
30 Jesús respondió:
   —Esa voz no ha sonado por mí, sino por ustedes. 31 Ahora comienza el juicio de este mundo y el príncipe de este mundo será expulsado. 32 Cuando yo sea elevado de la tierra, atraeré a todos hacia mí. 33 Lo decía indicando de qué muerte iba a morir.

LECTURA

Este quinto domingo de Cuaresma contiene la llamada solemne a entrar en nueva alianza de vida con Dios. Esa alianza será posible por la acción de Dios mismo. Sin embargo, el camino por el que se realizará resulta inesperado para el hombre; se trata de la persona de Jesucristo, Hijo de Dios entregado para la salvación del mundo (Jn 3,16). En el relato del capítulo 12 de Juan se muestra por lo menos tres elementos importantes:

a. El deseo humano de “ver” la salvación de Dios: En la visita que un grupo de griegos hace al Maestro, en su petición de “verle” se expresa una fe en su primer grado. Jesús ha venido, en efecto, para que la “nueva alianza” alcance a todos los hombres: El Hijo del hombre tiene que ser levantado, para que todo el que crea tenga vida en abundancia (Jn 3,14) (VER vv. 20-21).

b. La glorificación del Padre y del Hijo: La misión de Jesús tiene un momento culminante, en su hora, es decir en el momento en que el cumplimiento de la voluntad del Padre le lleva al sacrificio de su misma vida por la salvación del mundo (VER vv. 23ss).

c. Una salvación a través de la muerte del grano de trigo: La nueva alianza se establecerá de este modo; a través de la muerte de Cristo, muerte de obediencia y por lo tanto de glorificación del Padre, por lo que quedará marcado el camino de todo hombre… De hecho, lo realizado por Cristo es lo que El ama y hace voluntariamente (“Nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente…” Jn 10,17) y es por ello modelo de relación obediente con Dios Padre… es el camino para entrar en el “amor y conocimiento de su voluntad” (Jer 31, 31ss).

 

MEDITACIÓN

  • La imagen del grano de trigo que muere para dar fruto ¿cómo estimula nuestro morir a nosotros mismos en el camino de la Cuaresma?
  • Como aquellos hombres deseosos de ver a Jesús ¿aceptamos su rostro cuando se manifiesta como “el que se entrega en extremo por la salvación de todos”?
  • En el camino de la Cuaresma ¿nos encontramos dispuestos a renacer a fondo? ¿o advertimos desde ya que sólo superficialmente lograremos un cambio que no toque nuestros más queridos intereses?

 

ORACIÓN

Ayúdanos, oh Cristo, maestro verdadero, para cumplir en los días de la penitencia la transformación de nuestros corazones. Tú, la víctima de la nueva alianza,  inscribe en lo más profundo de todos nosotros la única ley que nos hace libres e hijos del Padre: el mandamiento del amor.

Amén.

 

CONTEMPLACIÓN

 

La petición del salmo 50, “Oh Dios, crea en mí un corazón puro”, se sitúa en la línea de la nueva alianza. Contemplemos cómo la voluntad de Dios no puede ser comprendida como camino de libertad, como don de amor, si no se tiene un corazón nuevo, transformado en sus valores, en su concepto de libertad y obediencia.

 

ACCIÓN

  1. Disponernos a la nueva alianza que pasa por nuestra reconciliación concreta con Dios (a
    través del Sacramento de la Penitencia).
  2. Prolongar en nuestro trato con los demás nuestra obediencia a Dios y a su mandato (el amor a nuestro prójimo).

 

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Discípulos Misioneros – Lectio Divina
http://www.iglesiacatolica.org.gt
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Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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