Lectio Divina: Cuarto Domingo Ordinario: 1 de febrero del 2015

Lectio Divina con la Liturgia Dominical

en el ciclo “B”

Cuarto Domingo Ordinario: 1 de febrero del 2015

Tema: Cristo, ha de ser escuchado y seguido

Página Sagrada: Dt 18, 15-20 • Sal 94 • 1Co 7, 32-35 • Mc 1, 21-28

Endemoniado

TEXTO

21Llegaron a Cafarnaún y el sábado siguiente entró en la sinagoga a enseñar. 22 La gente se asombraba de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad, no como los letrados. 23 En aquella sinagoga había un hombre poseído por un espíritu inmundo, que gritó:

24 —¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: ¡el Consagrado de Dios!

25 Jesús le increpó:

¡Calla y sal de él!

26 El espíritu inmundo lo sacudió, dio un fuerte grito y salió de él.

27 Todos se llenaron de estupor y se preguntaban:

¿Qué significa esto? Es una enseñanza nueva, con autoridad. Hasta a los espíritus inmundos les da órdenes y le obedecen.

28 Su fama se divulgó rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

LECTURA

Desde el Antiguo Testamento quedó delineada la figura de un profeta excelente que en ningún caso fue llenada del todo, sino que hizo esperar a uno que fuera el profeta por excelencia, anunciador y presencia del Mesías. Por tanto el relato del Evangelio intenta ayudarnos a identificar a Jesús de Nazaret como el profeta esperado. Como en toda escena, hay que advertir en la narración las “voces” de los diversos personajes que intervienen en ella:

a. Jesús mismo (v.25): Tiene una intervención breve. Dos órdenes suyas cumplidas inmediatamente (v.26) lo acreditan como uno que tiene el poder de la salvación prometida.

b. El Espíritu inmundo (v.24): Es capaz de reconocer a Jesús “mucho más allá” de la apariencia.

c. Las gentes (v.27): Especialmente en su asombro, son también capaces de reconocer en Cristo una “autoridad” propia del profeta auténtico. Ellos no tienen una fe autentica, porque pasará de ese asombro del conocer a Jesús, al escándalo en la hora de la cruz.

d. Un último grupo presente en aquel momento merece mencionarse; se trata de quienes permanecen en silencio, los discípulos. Por su mente y corazón habrán pasado tantas cosas: de la duda a la seguridad en su Maestro. Pero también el peligro de hacerse de Cristo la figura de un mensajero milagroso, de un triunfante con el aplauso del mundo. Por ello también su fe es imperfecta, y ello quedará claro cuando, al igual que las multitudes, le abandonen en la hora de la negación, en la humillación de su pasión.

Esta sección de Marcos. Ha tenido por objetivo ayudar al reconocimiento de Cristo y de sus siervos vocacionados. Este reconocimiento está basado en la autoridad y autenticidad de su enseñanza, pero no en su aparente “éxito y aceptación” en el mundo.

MEDITACIÓN

  • ¿Podríamos reconocer a un profeta de nuestro tiempo? ¿Tenemos fe en la Iglesia profética?
  • ¿Tenemos conciencia de que todo estado de vida (matrimonio, consagración, etc) tiene una vocación profética en la comunidad?
  • ¿Cómo joven discípulo misionero cómo ejerces esa profecía en la comunidad?
  • ¿Apreciamos las vocaciones sacerdotales y religiosas que conllevan una vida de celibato y virginidad? ¿ayudamos a su promoción y cultivo en la comunidad?

ORACION

Ilumina nuestra mente y corazón, oh Cristo, mensajero del Padre, y conoceremos en ti al enviado eterno cuyo paso por la tierra nos trae la salvación. Inflama nuestro amor por tu Palabra, y en ella encontraremos los caminos hacia la vida, la reconciliación y la paz. Amén

CONTEMPLACIÓN

Reza el Salmo 94, el cual concentra la llamada a la escucha de la profecía divina. Luego imagínate como una persona que predica el Evangelio, denuncia las injusticias y da testimonio de vida.

ACCIÓN

  1. Acoger a Cristo como el profeta que ilumina y libera nuestras vidas con su Palabra y presencia celebradas en la comunidad.
  2. Anuncia la Buena Nueva en tu ambiente de vida, dando un buen ejemplo de vida.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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