Domingo 28 Tiempo Ordinario Ciclo C Octubre 13 de 2013

Jesus y los leprosos

Domingo 28 Tiempo Ordinario Ciclo C

Octubre 13 de 2013

“¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!”

Lucas 17, 13

Preparación Espiritual

 ¡Santo y divino Espíritu!

Ya no quiero vivir más para mí;

deseo consagrar mi vida

a complacerte y a amarte por entero.

Te suplico me concedas el don de la oración.

Ven Tú mismo a mi corazón,

a enseñarme a orar

siguiendo tu inspiración.

Dame fortaleza para ser constante,

y superar el cansancio y la sequedad

San Alfonso María de Ligorio

(Fragmento)

Texto bíblico: Lucas 17, 11-19

Jesús sana a diez leprosos

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: “Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.”Al verlos, les dijo: “Id a presentaros a los sacerdotes.” Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: “¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?”Y le dijo: “Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”

Lectura

¿Que dice el texto?

 P. Daniel Kerber

 Algunas preguntas para ayudarte en la lectura atenta…

  •  ¿A dónde se dirigía Jesús?
  • ¿Qué ordena Jesús a los leprosos?
  • ¿Por qué regresó el samaritano?

Algunas consideraciones para una lectura provechosa…

Después que los discípulos habían pedido “Auméntanos la fe” (17,5), el pasaje de hoy culmina mostrando la fe del samaritano curado: “tu fe te ha salvado” (17,19). Jesús está enseñando sobre la oración, en este caso de acción de gracias (17,11-19), luego seguirá con la perseverancia en la oración, con la parábola de la viuda y el juez (19,1-8) y con la oración humilde en la parábola del publicano y el fariseo (18,9-14). Se pueden ver dos partes en el texto: la petición de los leprosos y su curación (vv.11-14) y la acción de gracias del samaritano y la enseñanza de Jesús (vv.15-19).

Jesús sigue su camino a Jerusalén (ver 9,51) y allí le salen al encuentro diez leprosos que se quedan a distancia y le piden: “¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!”. La lepra era una enfermedad que llevaba a quienes la padecían a ser expulsados de sus casas y debía vivir en lugares apartados (ver Lev. 13,46 los leprosos “habitarán fuera del campamento”). La distancia que guardan los leprosos era mandada por la ley, que no les permitía acercarse a los “sanos”. Desde allí le gritan a Jesús que tenga misericordia de ellos.

Jesús les responde que fueran a presentarse a los sacerdotes (v.14) pues la ley indicaba que eran los sacerdotes quienes debían certificar la curación de quienes habían padecido lepra, y al mismo tiempo celebrar el sacrificio por la curación.

Los diez leprosos creen en la palabra de Jesús y van a los sacerdotes y en el camino quedan curados. Y uno de ellos vuelve a agradecer. El versículo es muy efusivo: “se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias” (vv. 15s). Luego viene la reacción de Jesús, que esperaba también a los otros nueve: “¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?” (v.17).

Al final le dice al samaritano: “Levántate y vete; tu fe te ha salvado” (v.19). Nótese que en el camino todos habían quedado “curados” pero aquí, del samaritano se dice “salvado”. La salvación que viene a traer Jesús no es sólo quedar limpio de la lepra, sino que implica sobre todo una relación con Dios (el samaritano “volvió glorificando a Dios”) y con Jesús mismo. Esa relación se da en este caso con la acción de gracias. Es en este reconocimiento agradecido de la misericordia de Dios que cuida de nosotros, que se hace presente en nosotros la salvación que Jesús vino a traer.

Meditación

¿Que me dice el Señor a mí en el texto?

Para la meditación retomemos las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en la Homilía de la fiesta de acogida de los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud Rio 2013:

“Hoy nos hará bien a todos que nos preguntásemos sinceramente, que cada uno piense en su corazón: ¿En quién ponemos nuestra fe? ¿En nosotros mismos, en las cosas, o en Jesús? Todos tenemos muchas veces la tentación de ponernos en el centro, de creernos que somos el eje del universo, de creer que nosotros solos construimos nuestra vida, o pensar que el tener, el dinero, el poder es lo que da la felicidad. Pero todos sabemos que no es así. El tener, el dinero, el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez, la ilusión de ser felices, pero, al final, nos dominan y nos llevan a querer tener cada vez más, a no estar nunca satisfechos. Y terminamos empachados pero no alimentados, y es muy triste ver una juventud empachada pero débil. La juventud tiene que ser fuerte, alimentarse de su fe, y no empacharse de otras cosas. ¡“Pon a Cristo” en tu vida, pon tu confianza en él y no vas a quedar defraudado!”

Ahora preguntémonos:

Jesús nos pide que caminemos en fe:

  • ¿Camino verdaderamente en la fe?
  • ¿Cuántas veces olvido dar gracias a Dios? 

Oración

¿Que de digo yo al Señor que me habla en el texto?

 Gracias, Señor, muchas gracias

por todos los dones que me entregas.

Gracias por todo lo que vi, escuché y recibí.

Por el agua que me lava, por la ropa que me viste,

por el pan que me sustenta. 

Por la casa, por los padres, hermanos y amigos,

por los esfuerzos, conocimientos y trabajos.

Por los buenos días que me desearon, por la luz que ilumina,

por los apretones de mano que repartí. 

Por el tiempo que me diste, por la vida que me ofreces,

por la bendición de todos los días. 

Gracias por estar conmigo, Señor.

Gracias porque me escuchas.

Gracias porque recibes mi agradecimiento de hoy.

 

Contemplación

¿Cómo hago propias las enseñanzas del texto?

Señor, tú me sanas y limpias

 Gracias te doy porque se compadeces de mí

Acción

¿A que me comprometo para demostrar el cambio?

  •  Ser humilde; reconocer y agradecer al Señor las bendiciones que me regala.
  • ¿Qué puedo hacer para que los demás reconozcan la importancia de vivir la gratitud y la gratuidad?
  • ¿Glorifico a Dios por los dones recibidos?

 “La oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías”.

 Santa Teresa de Lisieux.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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Una respuesta a Domingo 28 Tiempo Ordinario Ciclo C Octubre 13 de 2013

  1. Reblogueó esto en Un católico políticamente incorrecto…y comentado:

    Lectio Divina para el 13 de Octubre de 2013

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