Domingo 20 Tiempo Ordinario Ciclo C, Agosto 18 de 2013

He-venido-a-prender-fuego-en-el-mundo

Domingo 20 Tiempo Ordinario Ciclo C

Agosto 18 de 2013

 

“Señor, ¡ven pronto en mi ayuda!”

Salmos 39

 

PREPARACIÓN ESPIRITUAL

 

Espíritu de santidad,

aliento divino que mueve el universo,

ven y renueva la faz de la tierra.

Suscita en los cristianos

el deseo de la plena unidad,

para ser verdaderamente

en el mundo signo e instrumento

de la íntima unión con Dios

y de la unidad del género humano.

Beato Juan Pablo II

(Fragmento)

 

TEXTO BÍBLICO Lucas 12, 49-53

“No he venido a traer paz, sino división”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.”

LECTURA ¿Qué dice el texto?

P. Daniel Kerber

Algunas preguntas para ayudarte en la lectura atenta…

 

  • ¿Para qué ha venido el Maestro?
  • ¿A que prueba se refiere Jesús?
  • ¿Qué consecuencias trae el seguimiento del Señor?

 

Algunas consideraciones para una lectura provechosa…

 

A lo largo del capítulo doce de Lucas, Jesús viene enseñando a sus discípulos a cuidarse de la hipocresía de los fariseos (12,1), les enseña a no poner la confianza en las riquezas (vv.13-21) sino a confiar plenamente en el Padre que cuida de sus hijos (vv. 22-31), y a esperar vigilantes la llegada del Señor (vv. 32-40). En el pasaje de hoy Jesús les manifiesta a sus discípulos la situación en que él mismo se encuentra y algunas consecuencias de su seguimiento.

 

Podemos ver dos partes en el texto, la primera (vv.49-50) en que Jesús utiliza las imágenes de encender fuego y pasar por un bautismo para describir qué es lo que está viviendo. La segunda (vv.51-53) muestra que el seguimiento del Señor no supone solo paz y alegría, sino que también trae separación por aquellos que no siguen su palabra.

 

Jesús utiliza la imagen de “encender un fuego”, lo que indica la pasión del Señor por llevar adelante la misión que le fue encomendada por el Padre. Ese fuego es un fuego purificador (puri-ficar es hacer pasar por el fuego), así como el fuego que Dios mandó del cielo cuando Elías ofrecía el sacrificio frente a los profetas de Baal (ver 1 Reyes 18,21) y de ese modo invitaba al auditorio a elegir entre Dios o Baal, provocando así un juicio, y una separación.

Por eso Jesús va a decir versículos más adelante que ha venido a traer “división” (v.51). Jesús vive el envío del Padre como un fuego que le arde en las entrañas; el mensaje que él trae, tiene que alcanzar a todos; tiene que arder en todos.

 

La imagen siguiente es la de “bautismo” por el que tiene que pasar Jesús. Aquí “bautismo” está haciendo referencia a una prueba, y se trata de la prueba de la pasión, cruz y res urrección que Jesús pasará en Jerusalén (recordemos que desde Lc 9,51 Jesús está en camino decidido hacia Jerusalén, y sabe lo que le espera allí). Cuando Jesús dice “¡qué angustiado que estoy hasta que se cumpla!” no se refiere a que quiera morir pronto, sino que es otra imagen para describir el deseo ardiente de cumplir la voluntad del Padre, de entregarse hasta el fin por la salvación de todos.

 

Finalmente los versículos 51-53 muestran de modo realista algunas consecuencias de la misión de Jesús. Viene a encender un fuego, pero no todos lo aceptarán. Viene a entregarse por todos hasta la muerte y muerte de cruz, pero no es acogido por muchos… Entonces, la misma venida genera una separación entre quienes la aceptan y quienes la rechazan, como ya lo había anunciado el anciano Simeón cuando Jesús es presentado en el templo: “este niño está destinado a hacer que muchos en Israel caigan o se levanten. Él será una señal que muchos rechazarán, a fin de que se conozcan las intenciones de muchos corazones” (Lc 2,34s). La venida de Jesús es fruto del amor de Dios que quiere salvar a la humanidad, pero es también exigente y quiere despertar en cada ser humano la respuesta de acogida que es la fe que se manifiesta en el amor.

MEDITACIÓN ¿Qué me dice el Señor a mí en el texto?

 

Comencemos nuestra meditación con las palabras del Papa Francisco en la Vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud Rio 2013:

Hoy el Señor sigue necesitando a los jóvenes para su Iglesia. Queridos jóvenes, el Señor los necesita. También hoy, llama a cada uno de ustedes a seguirlo en su Iglesia y a ser misioneros. ¿Cómo? ¿De qué manera? …como tuvimos que cancelar por el mal tiempo la realización de esta vigilia en el Campo Fidei en Guaratiba, ¿no estaría el Señor queriendo decirnos que el verdadero campo de la fe, el verdadero Campo Fidei no es un lugar geográfico, sino que somos nosotros? Sí, es verdad, cada uno de nosotros, cada uno de

ustedes, yo, todos. Y ser discípulo misionero significa saber que somos el campo de la fe de Dios”.

 

Ahora preguntémonos:

 

  • ¿Qué divisiones has visto alrededor de quienes siguen al Señor?
  • ¿Qué exigencias que te pide el seguimiento de Jesús?

ORACIÓN ¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

 

Reconociendo que nuestro corazón se llena de cosas diferentes al amor de Dios, unámonos a la oración de San Alfonso María de Ligorio que le pide a nuestra madre del cielo por el desprendimiento a las cosas del mundo:

Madre mía amantísima,

con cuánta razón dijiste que en Dios estaba tu gozo:

“Y se alegra mi espíritu en Dios mi salvador”,

porque en este mundo no ambicionaste

ni amaste otro bien más que a Dios.

Atráeme en pos de ti. Señora,

despréndeme del mundo y

atráeme hacia ti para que

ame al único que merece ser amado.

Amén

San Alfonso María de Ligorio

4. CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propias en mi vida las enseñanzas del texto?

 

Como Pedro reconocemos que tú tienes Palabras de vida eterna, por eso Señor:

Me agrada hacer tu Voluntad”.

Sal 39

ACCIÓN ¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

 

Ser un verdadero cristiano exige un camino de purificación.

  • ¿En qué momentos concretos el fuego de la Palabra ha encendido mi vida?
  • ¿Cómo estoy llevando ese ardor a otros?
  • ¿Qué hacer para que las enseñanzas del Maestro no causen división en tu familia?

 

Es el amor lo que da

precio a todas nuestras obras”.

 

San Francisco de Sales. 

*Especial agradecimiento a http://www.lectionautas.com

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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