Domingo 15 Tiempo Ordinario Ciclo C Julio 14 de 2013

 buen samaritano

Domingo 15 Tiempo Ordinario Ciclo C

Julio 14 de 2013

Se animará el corazón de los que buscan a Dios”

Salmos 68

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PREPARACIÓN ESPIRITUAL

Oh Espíritu Santo,

Amor del Padre, y del Hijo, 

Inspírame siempre

lo que debo pensar,

lo que debo decir,

cómo debo decirlo,

lo que debo callar,

cómo debo actuar,

lo que debo hacer,

para gloria de Dios,

bien de las almas y mi propia Santificación.

Espíritu Santo,

Dame agudeza para entender,

capacidad para retener,

método y facultad para aprender,

sutileza para interpretar,

gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar

dirección al progresar

y perfección al acabar.

Amén..

(Cardenal Verdier)

TEXTO BÍBLICO

Evangelio: Lucas 10, 25-37

“¿Quién es mi prójimo?”

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”
Él le dijo: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”
Él contestó: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.”


Él le dijo: “Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.”


Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”
Jesús dijo: “Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.” ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?”
Él contestó: “El que practicó la misericordia con él.”
Díjole Jesús: “Anda, haz tú lo mismo.”

Lectura

¿Que dice el Texto?

Algunas preguntas para ayudarte en la lectura atenta…

Según Jesús: ¿Quién es el prójimo? ¿Cómo se consigue la vida eterna?

En la parábola: ¿Cuáles fueron las actitudes del sacerdote, del levita y del samaritano?

Algunas consideraciones para una lectura provechosa…

Seguir a Jesús es hacerse prójimo por y con el otro

Si el domingo pasado comentábamos que Jesús rompe los esquemas, en este domingo vuelve a hacerlo, y de forma más radical, tanto por haber escogido a un samaritano como el “bueno de la partida”, el “súper héroe”, y proponiendo como “villanos” al sacerdote y al levita, quienes, al contrario, eran considerados las personas más religiosas y, por ende, más santas.

El que Jesús haya empleado estas tres figuras (sacerdote, levita y samaritano) para transmitir su mensaje a través del género de parábolas, indica una clara intencionalidad, principalmente cuando es solamente el evangelista Lucas que la cita. Es necesario destacar que Lucas escribe su evangelio a un tal Teófilo (que significa amigo de Dios) que, más que un personaje real y concreto, pareciese ser un personaje genérico y universal: el evangelio de Lucas está dirigido a todo aquel que se consuele con la misericordia de un Dios bueno, bondadoso y cercano.

Al escoger al sacerdote y el levita, ambos personajes acogidos por el pueblo, cercanos a éste, e interrelacionados con el Templo por sus oficios, destacan que la “caridad” y el ejercicio de ésta no es algo que va con el “cargo” o con el desempeño de una función, pero sí como un dato de “humanidad”.

Destacar la “compasión” del samaritano hacia el herido y moribundo, señala que sentir “compasión” no es algo que te viene por el oficio, pero sí por un corazón generoso que no reconoce ni clases ni niveles de sociedad ni razas. Nace de la exigencia de la caridad y de la justicia.

Detengámonos para pensar en el herido y moribundo: El suceso que lo deja herido “permite” crear la situación de empatía a la que responderá el samaritano. Pero, ¿no está herido todo aquel que todavía no conoce a Jesús? En nuestra vida y nuestro “camino” encontraremos a millones que con sus realidades de “otro” nos darán la oportunidad de compadecernos como “prójimos”, de tener un corazón lleno de compasión.

Por otro lado el cumplimiento de la ley va mucho más allá del cumplimiento de la norma (seguro el sacerdote y el levita estaban cumpliendo la norma). El cumplimiento de la ley tiene plenitud cuando parte del reconocimiento hacia el otro, parte de la visión que “el otro” me es necesario.

Meditación

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto?

Comencemos nuestra meditación con las palabras del Papa Francisco en la Misa matutina de junio 5 de 2013:

Las personas que sufren deben entrar en mi corazón, deben causar una inquietud en mí. Mi hermano sufre, mi hermana sufre; he ahí el misterio de la comunión de los santos. Ora: “Señor mira a aquél, llora, sufre”. Orar, permítanme decirlo, con la carne: no con las ideas; rezar con el corazón”.

Ahora preguntémonos:

¿Qué puedes aprender del samaritano? ¿Me limito a “cumplir la ley” o busco “vivirla en plenitud”? ¿Mis acciones son acordes con el amor de Jesús?

Oración

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

El Papa Francisco nos invita a ver en el dolor del hermano un motivo de oración y compromiso; unámonos al sentir de Santa Faustina Kowalska pidiendo la gracia de ser misericordiosos con el prójimo.

Deseo transformarme en Tu misericordia

y ser un vivo reflejo de Ti,

¡Oh, Señor! Que este más grande atributo de Dios,

es decir, Su insondable misericordia,

pase a través de mi corazón y mi alma al prójimo.

Ayúdame Señor,

a que mis oídos sean misericordiosos

para que tome en cuenta las necesidades

de mi prójimo y no sea indiferente

a sus penas y gemidos.

Ayúdame Señor,

a que mis manos sean misericordiosas

y llenas de buenas obras

para que sepa hacer solo el bien a mi prójimo

y cargar sobre mí

las tareas más difíciles y penosas.

Ayúdame Señor,

a que mi corazón sea misericordioso

para que yo sienta todos

los sufrimientos de mi prójimo.

Que Tu misericordia, oh Señor,

repose dentro de mí.

Señor mío, transfórmame en Tí,

porque Tú lo puedes todo.

Santa Faustina Kowalska (Diario 163).

Contemplación

¿Cómo hago propias en mi vida las enseñanzas del texto?

Eres misericordioso por eso te pido:

Que tu amor me impulse a ser prójimo”.

Acción

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

¿Cómo puedes ser prójimo con tu familia y tus amigos?

¿Qué puedo hacer en favor de quienes sufren?

Es el amor lo que da precio a todas nuestras obras; no es por la grandeza y multiplicidad de nuestras obras por lo que agradamos a Dios, sino por el amor con que las hacemos”.

San Francisco de Sales 

*Un especial agradecimiento a Lectionautas

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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