Domingo Ascensión del Señor Ciclo C, Mayo 12 de 2013

LECTIO DIVINA
Domingo Ascensión del Señor Ciclo C
Mayo 12 de 2013

“Que todas las naciones de la tierra
conozcan su voluntad y salvación.”

Salmo 66

Lectio Divina, ABP Guatemala, Animación Bíblica de la Pastoral

Ascencion de Cristo

PREPARACIÓN ESPIRITUAL


VENI, SANCTE SPIRITUS
(Fragmento)
Ven, Espíritu Santo,
y envía del Cielo
un rayo de tu luz.
Ven, padre de los pobres,
ven, dador de gracias,
ven luz de los corazones.
Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
su dulce refrigerio.
Descanso en la fatiga,
brisa en el estío,
consuelo en el llanto.
¡Oh luz santísima!
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles.
Amén

(Stephen Langton (m. 1228),
Arzobispo de Canterbury)

TEXTO BÍBLICO: Lucas 24, 46-53

Y les dijo:
—Está escrito que el Mesías tenía que morir, y resucitar al tercer día, y que en su nombre se anunciará a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados. Comenzando desde Jerusalén,  ustedes deben dar testimonio de estas cosas. Y yo enviaré sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Pero ustedes quédense aquí, en la ciudad de Jerusalén, hasta que reciban el poder que viene del cielo.

Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad, hasta Betania, y alzando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se apartó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de adorarlo, volvieron a Jerusalén muy contentos. Y estaban siempre en el templo, alabando a Dios.

1. LECTURA
¿Qué dice el texto?


P. Danilo Medina

  • Algunas preguntas para ayudarte en la lectura atenta…

¿De qué cosas se deben dar testimonio? ¿En qué lugar se deben quedar los discípulos y para qué?

  • Algunas consideraciones para una lectura provechosa…

Al concluir su relato evangélico, Lucas nos presenta una última aparición del Señor Resucitado a sus discípulos, antes de ascender al cielo. En esta última manifestación solemne, les recuerda el núcleo esencial del Evangelio que ellos deben aceptar por la fe, y que luego deben difundir como mensaje de salvación a todo el mundo. Las ideas expresadas al terminar la primera parte de su obra (el relato
evangélico), servirán de programa a desarrollar en su segundo libro (Hechos de los Apóstoles): el envío del Espíritu Santo, la necesidad de que sus discípulos sean testigos del Resucitado, la predicación del Evangelio para la conversión y salvación de todas las personas, y el itinerario de dicha predicación, que debe comenzar en Jerusalén, para ir ampliando paulatinamente el horizonte de su acción, hasta los últimos confines de la tierra (cf. Hch 1,8).
El envío del Espíritu: Jesús promete a los discípulos asistirlos en su proceso de fe y en la misión evangelizadora que les confía, mediante el envío de la promesa del Padre, que es la fuerza de lo alto. Cabe recordar que toda la vida de Jesús estuvo marcada por el protagonismo del Espíritu Santo: desde el momento mismo de su concepción, cuando se le anuncia a María: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios” (Lc 1,35). Y todo el resto de su vida, especialmente cuando se prepara para el cumplimiento de la misión (cf. Lc 4,1.14), y cuando la inaugura solemnemente en la sinagoga de Nazaret (cf. Lc 4,18), y a lo largo de su ministerio público hasta la hora decisiva de su muerte y su resurrección. Por eso el Resucitado comunica a sus discípulos ese mismo Espíritu (cf. Jn 20,22; Hch 2,1ss), para transformarlos además de discípulos auténticos en misioneros valientes, que puedan llevar el mensaje del Evangelio a todas las personas y todos los pueblos de la tierra. Y en la historia de la evangelización, desde los primeros tiempos de la Iglesia, el protagonismo del Espíritu será evidente, casi palpable (cf. Hch 4,8; 7,55; 8,39; 10,44s; 13,2).

Ustedes son testigos: No obstante las vacilaciones y dudas, e incluso las infidelidades y negaciones de los discípulos, el Señor sigue confiando en ellos, y les encarga la misión de ser sus testigos y anunciadores de su Evangelio. Dar testimonio es lo típico de todo seguidor/a de Jesús, ahí está su ADN, que lo distingue y le da identidad en medio de tantas otras propuestas y estilos de vida. Ser testigos del Resucitado implica un constante proceso de configuración con Él, pues mientras no se haya “formado Cristo en nosotros” (cf. Gal 4,19), no podremos irradiar su presencia y santidad en el mundo.

Para el perdón de los pecados: El Evangelio tiene fuerza de salvación, por eso la predicación que se confía a los discípulos del Señor, por gracia de Dios puede renovar integralmente la vida de las personas. Cuando se acoge y se encarna la Buena Nueva del Cristo muerto y resucitado, la existencia toda se transforma radicalmente en la vida nueva de los resucitados en Cristo, que se han despojado del “hombre viejo”, para vivir la novedad de “vida en el Espíritu” (cf. Col 3,1-2; Gal 5,22-26; Rm 8,9-17). A todas las naciones, comenzando por Jerusalén: La predicación del Evangelio no tiene límites ni fronteras, porque la salvación que ofrece es también universal. Por eso antes de ascender al cielo, el Señor Jesús renueva el envío misionero, confiando en que sus discípulos no escatimen esfuerzo alguno para que “en toda la tierra se oiga su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje”. Con la activa participación de los evangelizadores, la Palabra del Resucitado se va abriendo caminos por todo el mundo, ofreciendo a todas las personas, de todas las razas y culturas, la propuesta de vida y salvación que Cristo trajo, por encargo del Padre Dios.

2. MEDITACIÓN
¿Qué me dice el Señor a mí en el texto?

Comencemos nuestra meditación con las palabras del Papa Francisco:

“Acepta que Jesús Resucitado entre en tu vida, acógelo como amigo, con confianza: ¡Él es la vida! Si hasta ahora has estado lejos de él, da un pequeño paso: te acogerá con los brazos abiertos. Si eres indiferente, acepta arriesgar: no quedarás decepcionado. Si te parece difícil seguirlo, no tengas miedo, confía en él, ten la seguridad de que él está cerca de ti, está contigo, y te dará la paz que buscas y la fuerza para vivir como él quiere”

La ascensión de Jesús marca el cumplimiento de su misión histórica en el mundo, al mismo tiempo que señala la responsabilidad de los discípulos en continuar dicha misión, por la fuerza del Espíritu Santo que los transforma en misioneros y apóstoles, predicadores y testigos del Evangelio en todas partes y hasta los últimos confines del universo.

Ahora preguntémonos: 

¿Qué sentimientos vienen a mi cuando el Señor me habla? ¿Crees que el Señor también te pide esperar?

¿Para qué?

¿Hoy cuál es esa “Betania” en la que el Señor te bendice?

La subida del Maestro al cielo, ¿a qué te invita?

3. ORACIÓN
¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Gracias, Señor Jesús, porque antes de ascender al cielo quisiste renovar tu confianza en nosotros, encargándonos la
tarea de ser tus testigos y llevar tu Evangelio, animados por tu espíritu de Resucitado, vivo y presente en medio
nuestro. Gracias porque quisiste contar con nuestra modesta colaboración en la obra de la evangelización del
universo entero. Te pedimos que renueves constantemente en nosotros la promesa del Padre, la fuerza de lo alto, el
Espíritu que nos configura contigo y nos permite ser mensajeros y heraldos de tu mensaje de vida en nuestras
familias, en nuestra Iglesia, en nuestra sociedad. Amén.

4. CONTEMPLACIÓN
¿Cómo hago propias en mi vida las enseñanzas del texto?

Señor cada día me bendices, tú eres Dios por eso:
“Quiero adorarte, alabarte y vivir feliz en tu presencia”.

5. ACCIÓN
¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Cristo ha resucitado, ¡Aleluya!
Los discípulos cuentan con una bendición especial: Contar con la visita de su Maestro, recibir de Él sus últimos consejos y restaurar la alegría perdida.

¿Qué clase de alegría debo contagiar? ¿Qué hacer con el poder que recibo de los alto? ¿Cómo puedo mostrar a Jesús resucitado a quienes me rodean?

“« No, yo no dejo la tierra.
No, yo no olvido a los hombres.
Aquí, yo he dejado la guerra;
arriba, están vuestros nombres.»”.
Fragmento himno I Vísperas
Fiesta de la Ascensión

Un especial agradecimiento a www.Lectionautas.org

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
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