Cuaresma de la fe No. 21

Por P. Pedro Jaramillo

TERCERA SEMANA DE CUARESMA

VIERNES

PRIMERA LECTURA: Oseas 14,2-10
“Sanaré su infidelidad. Los querré, aunque no lo merezcan

Reflexión bíblica:

Es el texto de la conversión del pueblo, con el que Oseas cierra su libro.

Comienza con una invitación al cambio: “conviértete”. Y el profeta propone al pueblo laoración de conversión: “perdona del todo nuestra culpa”.

Sigue un propósito de enmienda por parte del pueblo, que ha adorado a los ídolos (la idolatría es una de las cuestiones fundamentales en Oseas): “no volveremos a llamar dios nuestro a las obras de nuestras manos” (los ídolos). La idolatría ha producido en el pueblo unasensación de orfandad: han vivido sin Padre. De ahí la convicción: “En Ti encuentra compasión el huérfano”.

Termina con una larga respuesta de Dios. De ella resaltamos: “sanaré su infidelidad. Los querré, aunque no lo merezcan” (acentuación del carácter gratuito del perdón). Y se suceden hermosas imágenes de la naturaleza: Dios será rocío; el que hace que Israel florezca como azucena y arraigue como álamo, que eche brotes, que dé sombra… Dios es abeto frondoso del que proceden los frutos de Israel. ¡Hermosas imágenes de restauración del Israel convertido de nuevo al Señor!

Y una conclusión: “los caminos del Señor son rectos”: para los justos se convierten en sendero; para los pecadores son ocasión de tropiezos.

SEÑALES PARA EL CAMINO DE LA FE:

La fe en el Dios único pide dar la espalda a la adoración de otros dioses. La idolatría ha sido siempre una tentación con distintos rostros. Hoy, se nos puede hacer presente en el poder, la riqueza, la fama… Todo aquello que adoramos en lugar de adorar a Dios.

• Es preciso mantener el propósito anti-idolátrico: “no volveremos a llamar Dios nuestro a las obras de nuestras manos”. Buen propósito para tiempo de conversión. El absoluto de Dios es liberador. Salva a la persona de toda esclavitud humana. No hay otros señores o amos.

• La fe en el Dios único es el mejor camino para no divinizar nada de lo que en la vida nos encandila. Para la fe monoteísta, nada es divino. Sólo Dios es Dios. La fe en Él no es anti-humana; es condición para el ejercicio real le la libertad creada.

• La vuelta a Dios supone, así, la recuperación de la propia identidad: identidad de personas libres. Al igual que le ocurrió al Israel convertido.

EVANGELIO: Marcos 12, 28b-34

“Amar a Dios con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios”.

Reflexión bíblica:

En tiempos de Jesús, era habitual la discusión acerca del principal mandamiento de la Ley. Un escriba se lo pregunta a Jesús. Y Jesús responde con el llamado “Shemá” (palabra hebrea, que significa: “escucha”, porque así comienza el texto sobre el precepto del amor a Dios).

Antes del precepto, la “teología”: “El Señor, nuestro Dios, es solo uno”. Una afirmación de un monoteísmo sin fisuras, en la línea del monoteísmo de Oseas (primera lectura). El monoteísmo no es sólo “confesión”, es también acto de amor.

El precepto es un amor total a Dios. Entran en juego las dimensiones más íntimas de la persona: corazón, alma, mente, fuerzas… Interesante: Jesús ha sido preguntado por “un” precepto y responde con dos: “el segundo es: amarás al prójimo como a ti mismo”.

La respuesta del escriba reafirma el monoteísmo: “es verdad lo que dices: “el Señor es uno solo” Y añade, para que quede claro: “y no hay otro fuera de él”… Y al precepto del amor le añade: “y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios”.

La respuesta es completa. Recoge las enseñanzas bíblicas sobre la superioridad del amor al prójimo comparado con los holocaustos y sacrificios. Es tan correcta que Jesús le dice al escriba: “no estás lejos del Reino de Dios”.

SEÑALES PARA EL CAMINO DE LA FE:

Fe y amor a Dios con inseparables: el Dios en quien creemos (confesión) es el mismo Amor a quien queremos (vida).

Fe y amor al prójimo son también inseparables. En en el prójimo se hace presente el mismo Jesús. Además, “si uno dice que ama a Dios a quien no ve y no ama al hermano a quien ve, es un mentiroso” (1Jn 4,20).

• La fe que se traduce en amor al prójimo es de más quilates que la que se queda en holocaustos y sacrificios.

• Vivir esta verdad, aun sin ser todavía creyentes en Jesús, significa haber dado un paso de gigante en el camino de la fe: “no estás lejos del Reino de Dios”.

• Nuestra transmisión de la fe deberá comenzar, muchas veces, reconociendo: “no estás lejos del Reino de Dios”. Son las “semillas del Verbo”. Ahí están no para ser arrancadas. El Evangelio les da la frescura nueva de la gracia.

Acerca de abpguatemala

Sección de Animación Bíblica de la Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
Esta entrada fue publicada en Lectio Divina y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s