Lectio Divina, 15 de Agosto de 2017

Lectio Divina, 15 de Agosto de 2017

Ciclo “A”

Solemnidad de la Asunción de María

Página Sagrada:

 Ap 11,19a;12,1.3-6a.10ab • Sal 44 • 1Co 15,20-27a • Lc 1,39-56

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“¡Dichosa tú, que has creído!”

Invocación inicial

Dios todopoderoso y eterno, que elevaste a la gloria celestial en cuerpo y alma a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos tender siempre hacia los bienes eternos, para que merezcamos participar de su misma gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo…

Amén.

Texto

39 En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. 40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, 42 exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! 43 ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? 44 Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. 45 Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, 48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».

56 María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

LECTIO

Estamos frente a una página que nos recuerda la maravillosa acción de Dios a favor de los pobres, quienes en la persona de María, llegan a descubrir cómo el Señor hace cosas grandes por bien de sus hijos. La solemnidad de la Asunción de María, nos recuerda, a través de estos pasajes bíblicos que todo el que cree en Cristo y trabaja por alcanzar la vida eterna, resucitará a una vida nueva, junto a quien nos hace partícipes de la vida inmortal. El libro del Apocalipsis nos presenta el signo de la mujer que aparece en el cielo, mujer que relacionamos con María en quien el poder del pecado no logra tener efecto, pues ella ha sido favorecida por Dios. Él se ha fijado en ella y por eso se constituye en la primera discípula de Cristo.

  1. La señal de la mujer en el cielo, que apunta a la llegada de la era mesiánica, puede ser interpretada como la Iglesia donde vive el mismo Jesús. El parto, no se ha interpretado como el nacimiento histórico de Jesús, sino más bien como su entronización y glorificación como el primogénito de los muertos. Esta afirmación enlaza directamente con la segunda lectura, en la que se nos presenta a Cristo como el vencedor de la muerte, como el nuevo Adán que da vida y destruye el pecado y la muerte.
  2. Dios se fija en los pobres y sencillos: El texto narra la historia de dos mujeres y dos niños aún no nacidos, personajes ya de por sí devaluados en una sociedad machista patriarcal. Aparece también como elemento fundamental la acción del Espíritu Santo quien llena de gozo a Isabel para bendecir a su parienta María y al fruto de su vientre.
  3. El canto de María: Lucas nos presenta en labios de María este hermoso cántico que la tradición consagró con el “Magníficat”; en el que se anuncia las grandes obras que Dios hace por los pobres, sus predilectos. Este cántico representa lo que todo creyente de corazón sencillo, no solamente debe proclamar con sus labios, sino realizar también a través de su esfuerzo y su lucha de cada día.

MEDITATIO

  • ¿Hemos sabido reconocer la grandeza de Dios que actúa en nuestra vida y nos ofrece una vida nueva y plena en la persona de su Hijo Jesús?
  • ¿Reconocemos la dignidad de todas las personas como Hijos de Dios, o nos dejamos llevar por las falsas ideas de ser superiores a los demás?
  • ¿Con qué frecuencia le agradecemos Dios por todos los favores que realiza en nosotros, en nuestras familias o en nuestra comunidad?

ORATIO

Buen Padre Dios, que hiciste subir al cielo a la Virgen María para hacerla gozar de tu gloria, concédenos vivir en este mundo sin perder de vista los bienes del cielo, viviendo con la esperanza de disfrutar eternamente de tu presencia amorosa.

Amén.

CONTEMPLATIO

El salmo 44 ofrece una visión del premio que reciben quienes son fieles al Señor. Contemplarlo implica dejarnos ver en la presencia del Dios que nos ama.

ACTIO

  1. Descubrir en el amor de Dios la oportunidad que tenemos para heredar la vida eterna.
  2. Proclamar con nuestras palabras y obras la acción de Dios en nuestras vidas.
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Lectio Divina, 13 de Agosto de 2017

Lectio Divina, 13 de Agosto de 2017

Décimo Noveno Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

1 R 19, 9a.11-13a • Salmo 84 • Rm 9, 1-5 • Mt 14, 22-33

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Ciertamente eres Hijo de Dios”

Invocación inicial

Espíritu Santo, Tu que me aclaras todo,

que iluminas todos los caminos para que yo alcance mi ideal.

Tu que me das el don Divino de perdonar y olvidar el mal que me hacen y que en todos los instantes de mi vida estas conmigo.

Quiero en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar que nunca quiero separarme de Ti, por mayor que sea la ilusión material.

Deseo estar contigo y todos mis seres queridos en la gloria perpetua.

Gracias por tu misericordia para conmigo y los mios.

Gracias Dios mio.

Texto

22 En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. 23 Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. 24 La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.

25 A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. 26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. «Es un fantasma», dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.

27 Pero Jesús les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman. 28 Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua». 29 «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. 30 Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame».

31 En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». 32 En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. 33 Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios».

Lectio

La vida cristiana tiene su fundamento en la presencia del Señor en medio de su pueblo. Este es un tema especialmente notable en el Evangelio según San Mateo, Evangelio del “Emmanuel” “Dios con nosotros”:

Aquel al que se adora y obedece en la comunidad no es un Dios lejano o desconocido. La página sagrada se abre pues, como un momento de revelación y serenidad, experimentado ya en cierta forma por los primeros creyentes, en el navegar de la Iglesia en la historia. Cristo no es fantasma, sino una presencia que sin embargo, nos urge a aumentar nuestra fe de modo que no decaigamos o nos “hundamos” pensando que está ausente de nuestra vida y de lo que sucede a nuestro alrededor. San Pablo, por su parte, expresa lo que fue uno de los más grandes anhelos de su vida: que también Israel reconociera en Cristo la revelación de la presencia de Dios.

a. Dios presente en la vida de su creyente: Como se ha dicho antes, la escena que ahora se escucha en la Lectio parte de un contexto de dificultades, o de tempestad podría decirse. Elías es profeta perseguido, pero en su ministerio es “confortado” con esta visión, luego de la cual deberá descender del monte para continuar denunciando el pecado de Israel y anunciando el juicio de Dios.

b. Realmente eres el Hijo de Dios: El texto del Evangelio se centra definitivamente en la experiencia de Pedro. Este hombre, con una misión grande e imperecedera en la comunidad de toda la Iglesia (VER Mt l6, 16ss) es uno que “encuentra a Dios” en una situación símbolo del “impulso de fe” (Mándame ir a ti caminando sobre el agua) pero también de la “comprobación de la propia pequeñez” (¿Por qué has dudado, hombre de poca fe?).

c. En conjunto, la narración muestra cómo hay que encontrar el Señor en la vida de fe: sin demasiada seguridad de que “podemos identificarle y señalarle” y sin angustia de que “haya dejado en la deriva, como una barca en las olas, a los que creen en “Él.

Meditatio

  • Nuestro deseo de encontrar a Dios en la vida ¿Es por caminos de serenidad y de reflexión sobre la vida misma? ¿O influenciados por movimientos religiosos emotivos le buscamos en lo estridente de la tempestad?
  • ¿Cuánta disposición tenemos, de encontrar a Dios en la oración, la reflexión de su Palabra, el diálogo espiritual?

Oratio

Cristo Jesús, seguridad de tus discípulos en toda prueba y dificultad: ¡toma ahora nuestra mano, y levántanos, pues nos hundimos! tú que sabes de la noche del dolor y de la soledad de la cruz, ayuda nuestra poca fe y sálvanos en la tribulación. Amén.

Contemplatio

La súplica del Salmo 84: Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación, encarna el deseo humano de hallar su presencia, de contemplar su rostro.

Actio

  1. Disponernos a subir a la barca y al mar agitado, como ordena Jesús: es decir, tomar parte en los tiempos difíciles que no faltan a Iglesia nuestra madre y maestra.
  2. Reconocer a Jesús por su voz y verdadera presencia, renunciando a presentaciones mágicas, espectaculares, “fantasmagóricas” que no comprometen.
  3. Comprender al hermano que -como nosotros a veces- se hunde en la prueba, y ayudarle a “ver la presencia de Cristo”, Nuestra Paz.
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Lectio Divina 6 de Agosto de 2017

Lectio Divina 6 de Agosto de 2017

Fiesta de la Transfiguración del Señor

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Dn 7, 9-10.13-14 * Salmo 96 * 2P 1,16-19 * Mt 17, 1-9

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Este es mi hijo muy amado… escúchenlo”

Invocación inicial

Espíritu de verdad, enviado por Jesús para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. Tú, que descendiendo sobre María de Nazareth, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón bueno y perfecto la Palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto con nuestra perseverancia.

TEXTO

1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. 2 Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

3 De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. 4 Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo». 6 Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.

7 Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: «Levántense, no tengan miedo». 8 Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.

9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

LECTIO

A través de las lecturas propuestas para este domingo, se perfila el tema fundamental para la comunidad discipular: «¡Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido, escúchenlo!»

  1. Daniel nos prefigura a Cristo quien aparece como “Señor de todo poder”. Él es el famoso “Hijo del hombre” de Daniel, con poder para llevar a cabo el designio de Dios, de vida y de bien, por sobre las potencias del mal, y su reino no tendrá fin.
  2. Jesús es el modelo perfecto de toda “respuesta” a la llamada de Dios. En él encuentra el hombre el camino a seguir para cumplir la voluntad divina, especialmente en el relato de la Transfiguración en el monte se muestra que el Padre se complace en él e invita a su vez a “escucharlo”. Y sin embargo, sabemos que sobre ese Cristo mostrado en gloria a sus asombrados discípulos pesa una llamada a sufrir por la salvación del mundo. Por ello, Pedro nos anima a ser “como una lámpara que luce en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero de la mañana brille en sus corazones”.
  3. En el camino hacia Jerusalén, Jesús marcha hacia el cumplimiento de su misterio pascual de muerte y resurrección. Pero antes ocurre esta visión que tratará de “animar el corazón de sus seguidores” de modo que la oscuridad del dolor y de la burla no los lleve a abandonar al Maestro y guía de sus vidas.

MEDITATIO

  • ¿Estamos dispuestos a bajar de nuestro monte Tabor para escuchar la voz del Señor?
  • ¿Hasta dónde llega nuestra disposición de discípulos de imitar a Cristo? ¿Tenemos reservas y temor a sacrificar nuestras situaciones queridas o nuestros puntos de vista?
  • La vida del cristiano es un constante camino de conversión ¿confiamos en Dios hasta el punto de seguir a Cristo para que Él reine en nuestras vidas? ¿O preferimos quedarnos como estamos porque en el fondo tememos cambiar?

ORATIO

Oh Dios que llamaste a nuestros padres a la gracia de caminar en la luz… abre también nuestros oídos a la voz de tu llamada: haz que renovemos nuestra condición de caminantes, para que seas Tú quien reine en nuestras vidas

CONTEMPLATIO

Contemplamos el Salmo 96, el cual manifiesta el reinado del Señor sobre todo lo creado. Contemplemos la creación con humildad y agradecimiento

ACTIO

  1. Abrir nuestros oídos a la voz del Hijo que nos llama a conversión.
  2. Disponernos a salir hacia el futuro que Dios nos ofrece.
  3. Acoger su llamado y ser solidarios con aquellos que sufren y responsables con la creación.
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Lectio Divina, 30 de Julio de 2017

Lectio Divina, 30 de Julio de 2017

Décimo Séptimo Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

1 R 3, 5.7-12 • Salmo 118 • Rm 8, 28-30 • Mt 13, 44-52

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El Reino, el único valor absoluto”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

Texto

44 El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.

45 El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; 46 y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró.

47 El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. 48 Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve.

49 Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, 50 para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.

51 ¿Comprendieron todo esto?». «Sí», le respondieron.

52 Entonces agregó: «Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo».

Lectio

Jesús invita a sus discípulos a hacer una elección de los auténticos valores, como lo hizo Salomón. Su discurso en este Evangelio contiene por lo menos tres partes:

a. La comparación del Reino con el tesoro y la perla: Se trata de dos casos semejantes. Hay que elegir entre cosas que valen, y no entre pérdida y ganancia. En el caso de la elección por Cristo y el Reino, en cambio, hay siempre una infinita ventaja. Un detalle aún sobresale en ambas comparaciones. Se trata de una elección incluso dolorosa (venderlo todo), pero que conduce a una profunda alegría: saber como María en casa de Lázaro escoger la mejor parte, la elegida, que nunca será quitada.

b. La advertencia sobre el juicio: Se presenta la figura de la red que contiene peces buenos y malos. Esta comparación intenta dejar claro que Dios al final emitirá un juicio sobre las opciones acertadas e inadecuadas al Reino. En la mediación de sus ángeles él dará su valor final a las cosas que ahora se optan con esfuerzo y fe, si bien corriendo el riesgo de perder ante la opinión del mundo.

c. La comparación entre el letrado y el padre de familia: Todo discípulo tiene que ser sabio en sus elecciones, al estilo de los letrados que simbolizaban al que sabia elegir: lo nuevo y lo antiguo simbolizan el elegir entre lo que quedó atrás, en la escala de valores cuando no se conocía a Cristo, y lo que viene ahora cuando uno se ha decidido a creer de verdad.

Meditatio

  • ¿Qué lugar ocupa en nuestra escala de valores lo que Dios quiere? ¿Acaso un lugar inferior a las opciones meramente económicas, o a los intereses de nuestro egoísmo y situación de pecado?
  • Los falsos valores (comodidad, consumismo, egolatría, superficialidad) ¿nos invaden y hasta atemorizan delante de opciones más profundas?
  • ¿Testimoniamos y enseñamos a otros (niños, amistades, miembros de nuestro grupo, etc.) a elegir lo que Dios quiere?

Oratio

Cristo Jesús, fuente de sabiduría eterna y verdadera que ilumina nuestro corazón; no permitas que nos dejemos distraer por todo aquello que nos aleja del reino de la vida, del reino del Padre.

Amén.

Contemplatio

El Salmo 118 propone la que debe ser actitud fundamental del discípulo que sabe escoger: ¡Cuánto amo tu voluntad, Señor…! Asumiendo aquella actitud del que lo vendió todo para tener el verdadero tesoro. La recitación y contemplación realizada en la lectio divina a partir de este Salmo debe de acompañarse de un deseo de conocer mejor la voluntad de Dios y de realizarla en las opciones de todos los días

Actio

  1. Descubrir en el mensaje cristiano preferimos.
  2. Invitar a otros a la conversión, en todos los campos de la vida.
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Lectio Divina, 23 de Julio de 2017

Lectio Divina, 23 de Julio de 2017

Décimo Sexto Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Sb 12, 13.16-19 • Salmo 85 • Rm 8, 26-27 • Mt 13, 24-43

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Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha”

INVOCACIÓN INICIAL

Espíritu de verdad, enviado por Jesús para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. Tú, que descendiendo sobre María de Nazaret, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón bueno y perfecto la palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto con nuestra perseverancia.

TEXTO

24 Y les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.

26 Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.

27 Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?. 28 El les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?».

29 «No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. 30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero».

31 También les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. 32 En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas».

33 Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa». 34 Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, 35 para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: “Hablaré en parábolas anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo”.

36 Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». 37 El les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, 39 y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. 40 Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 42 y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!

LECTIO

La enseñanza continua del Maestro a la comunidad de sus discípulos tiene cómo finalidad describir cómo se realiza la vida en la Iglesia en todos los tiempos “en el misterioso contraste del bien y mal que muchas veces se perciben en la misma comunidad de fe. Desde un inicio se indica la necesidad de intentar entrar en sintonía con Dios, que es el único que puede juzgar el bien y mal de la comunidad, pues él es el que escudriña los corazones. Como lo ha demostrado toda la historia de la salvación, Dios obra con una paciencia y sabiduría más allá de lo que el hombre puede esperar. La Carta a los Romanos, también ayuda a completar el tema de la lectio divina en este domingo: el Señor escruta y conoce lo más profundo del hombre, pero también lo auxilia con el Espíritu para que sea lo que debe ser en su divino proyecto (2a. lectura).

a. En el mundo existen, conviven, mal y bien: en todos los ámbitos de la vida social y comunitaria, junto a los fieles hay quienes no conocen al Señor (VER v. 17). De Dios mismo se deben aprender la paciencia y la misericordia: pues él, que conoce todo y tiene la suma capacidad de juicio es modelo de esas actitudes (VER v. 18).

b. La parábola del trigo y la cizaña: Ambas plantas son bastante parecidas externamente y sobre todo al inicio de su crecimiento. Los hebreos afirmaban un parentesco entre trigo y cizaña. Y es acá donde reside el drama de la parábola: hay parentesco, entre los miembros de la comunidad, pero curiosamente, en el marco de la libertad individual, cada quién se convierte en aquello que decide. El diálogo entre los siervos y el señor del campo tiene la finalidad de afirmar la bondad inicial de todo, y al mismo tiempo la obra del Maligno que desde el principio es padre de toda mentira y de todo pecado, y que influye efectivamente en el mundo (1 Jn 3,8).

c. Las comparaciones, tanto la del grano de mostaza como la de la levadura subrayan que más allá de las apreciaciones humanas Dios conduce su Reino a una plenitud que será don suyo al final de todo… Hay una fuerza irresistible (como la vitalidad de una semilla pequeña o de un poco de levadura) ante la cual hay que esperar paciente y confiadamente.

MEDITATIO

  • ¿Consideramos que la vida de nuestro grupo juvenil depende también de Dios? ¿O creemos que juzgando y condenando por nuestras solas fuerzas podremos eliminar el mal de nuestro ambiente?
  • ¿Ejercitamos la misericordia e intentamos convertir en trigo lo que es cizaña?
  • ¿En qué medida testimoniamos con nuestra vida concreta nuestro compromiso en favor del bien y de la paz?

ORATIO

En ti, oh Padre bueno, están la clemencia y la misericordia… ¡Tú conoces y sabes, de qué estamos hechos, y nos has perdonado en Cristo! Haz que perseveremos en el bien deseando ser trigo y no cizaña; Amén.

CONTEMPLATIO

Señor, tú eres bueno y clemente”. Con esta confesión de fe, el Salmo 85 invita a la contemplación de la paciencia y la misericordia divina que celebra la comunidad reunida el día del Señor.

ACTIO

  1. Perseverar en nuestro ambiente familiar, de trabajo, de vecindad como trigo que no desea ser cizaña.
  2. Esperar e invitar a la confianza en la acción a Dios a todos aquellos que desfallecen ante la presencia de la iniquidad en el mundo.
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Lectio Divina, 16 de Julio de 2017

Lectio Divina, 16 de Julio de 2017

Décimo Quinto Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Is 55, 10-11 • Salmo 64 • Rm 8, 18-23 • Mt 13, 1-23

Sembrador
“Lo sembrado en tierra fértil es el que escucha la Palabra y la entiende.”

Invocación inicial

“Haz, Señor, que escuche con atención y recuerde constantemente tu enseñanza, que la ponga en práctica con fuerza y voluntad, despreciando las riquezas y alejando todas las inquietudes de la vida mundana… Haz que me fortifique enteramente y medite tus palabras poniendo profundas raíces y purificándome de todos los atractivos mundanos”.

(San Juan Crisóstomo)

Texto

1 Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. 2 Se reunió junto a él una gran multitud, así que él subió a una barca y se sentó, mientras la multitud estaba de pie en la orilla. 3 Les explicó muchas cosas con parábolas:

—Salió un sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino, vinieron las aves y se las comieron. 5 Otras cayeron en terreno pedregoso con poca tierra. Al faltarles profundidad brotaron enseguida; 6 pero, al salir el sol se marchitaron, y como no tenían raíces se secaron. 7 Otras cayeron entre espinos: crecieron los espinos y las ahogaron. 8 Otras cayeron en tierra fértil y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.

9 El que tenga oídos que escuche.

10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

—¿Por qué les hablas contando parábolas?

11 Él les respondió:

—Porque a ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos, pero a ellos no se les concede. 12 Al que tiene le darán y le sobrará; al que no tiene le quitarán aun lo que tiene. 13 Por eso les hablo contando parábolas: porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden. 14 Se cumple en ellos aquella profecía de Isaías:

Por más que escuchen,

no comprenderán,

por más que miren, no verán.

15 Se ha endurecido

el corazón de este pueblo;

se han vuelto duros de oído,

se han tapado los ojos.

Que sus ojos no vean

ni sus oídos oigan,

ni su corazón entienda,

ni se conviertan

para que yo los sane.

16 Dichosos en cambio los ojos de ustedes porque ven y sus oídos porque oyen. 17 Les aseguro que muchos profetas y justos ansiaron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron, y escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon.

18 Escuchen entonces la explicación de la parábola del sembrador.

19 Si uno escucha la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo sembrado en su corazón; ése es como lo sembrado junto al camino.

20 Lo sembrado en terreno pedregoso es el que escucha la palabra y la recibe enseguida con gozo; 21 pero no tiene raíz y es inconstante. Llega la tribulación o persecución por causa de la palabra e inmediatamente falla.

22 Lo sembrado entre espinos es el que escucha la palabra; pero las preocupaciones mundanas y la seducción de la riqueza la ahogan y no da fruto.

23 Lo sembrado en tierra fértil es el que escucha la palabra y la entiende. Ése da fruto: cien o sesenta o treinta.

Lectio

Queda claro que “tener parte en el Reino” no depende de un destino extraño: son la apertura y la disposición a la Palabra las que garantizan ser en verdad de Cristo. El centro de la página sagrada de hoy lo ocupa indiscutiblemente la famosa “parábola del sembrador” (Evangelio) a la que se dirige como preparación la lectura de Isaías (1a. lectura) pero a la que también ayuda a completar la maravillosa visión del final de la historia de Romanos (2a. lectura): la creación entera se alegrará de la respuesta positiva (apertura y disponibilidad, y luego fruto abundante) que los discípulos y testigos irán concretizando en la historia como respuesta a la Palabra.

  1. Dios anuncia mediante la figura de la lluvia que fertiliza, que su Palabra tiene una potencia de vida y salvación más allá de los cálculos humanos; aunque de parte del hombre existe una cierta capacidad de neutralizar el poder de la Palabra (la dureza de corazón, la tendencia a deformar el mensaje, etc.).
  2. Salió el sembrador a sembrar: Usando una de las imágenes más claras para quienes en su tiempo le escuchaban, Jesús descubre al hombre de todos los tiempos que aquella Palabra potente que creó todas las cosas, sigue obrando y ahora tiene por misión revelar la Buena Nueva, que es Jesús mismo.
  3. Los frutos que se dan al acoger y actuar en el Reino no sé ordenan sólo en beneficio del mero individuo: ellos más bien se proyectan a toda la creación.

Meditatio

La semilla es la misma Palabra de Dios. Esto lo ha dejado claro el Maestro a sus discípulos. Con ello

plantea a las conciencias cristianas de todos los tiempos:

  • ¿Cuál es la calidad de nuestra acogida de su Palabra? ¿Es mejor que la de aquellos que la manipulan y reducen en su efecto (sectas, ideologías, etc.)?
  • Durante todo el tiempo que llevamos personal y grupalmente escuchándola ¿Qué frutos concretos la hemos dejado producir?

Oratio

Jesús es tú Palabra, Padre de la vida, pues tú has querido que cayera en nuestra tierra, y diera para los hombres el fruto de la redención: haz que la acojamos siempre con un corazón abierto y generoso… Te lo pedimos nosotros, el campo de tú heredad, la tierra que tú has destinado para dar frutos de vida eterna.

Amén.

Contemplatio

La antífona del Salmo 64 es una confesión de la fuerza y dinamismo de la Palabra que ha caído y producido fruto. Su proclamación introduce a la contemplación: En ambas deben acompañarse del compromiso cotidiano de acogerla la Palabra siempre en lo más profundo de nuestras decisiones, valores y esperanzas.

Actio

  1. Purificar nuestros oídos, para que sobre todas las voces del mundo, nuestro corazón busque la Palabra de Dios.
  2. Buscar nutrir mejor nuestra vida cristiana de la Palabra en la lectura y oración bíblicas personales y comunitarias.
  3. Dejar que resuene en nuestra conciencia su llamado, a dar un fruto que sea presencia del Reino en el ambiente que nos toca vivir.
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Lectio Divina, 9 de Julio de 2017

Lectio Divina, 9 de Julio de 2017

Décimo Cuarto Domingo Ordinario

Ciclo “A”

Página Sagrada:

Zac 9, 9-10 • Salmo 144 • Rm 8, 9.11-13 • Mt 11, 25-30

Jesus humble

“Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”

Invocación inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

Texto

25 En aquella ocasión Jesús tomó la palabra y dijo:

—¡Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, se las diste a conocer a la gente sencilla! 26 Sí, Padre, ésa ha sido tu elección. 27 Todo me lo ha encomendado mi Padre: nadie conoce al Hijo, sino el Padre; nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo decida revelárselo.

28 Vengan a mí, los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy tolerante y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su vida. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

Lectio

En su enseñanza continua sobre las características de la vida comunitaria el Evangelio de San Mateo coloca este domingo delante de nuestros ojos una de las páginas más bellas y significativas: “al Reino de Dios se entra por la puerta de la pequeñez y apertura constantes”. Como se ha dicho, se trata de una página realmente fundamental de la Iglesia tal como San Mateo la presenta, básicamente por dos razones:

a) Ante la condición de ser humildes para colocarse en el camino del plan de Dios, es necesario dejar todas aquellas actitudes que destruyen desde dentro el ideal cristiano: autosuficiencia, rivalidad, falso conocimiento de la voluntad de Dios, etc.

b) Se invita a encarnar la condición de pobreza que se traduce en disponerse a vivir de Dios ante todo.

c) El profeta Zacarías, anunciaba desde antiguo que el Mesías de Israel llegaría lleno de humildad y que sus obras estarían orientadas a la vida y la reconciliación. Esto se cumple claramente en la persona de Jesús de Nazaret, quien da a conocer al Padre, y por quien los pobres y en ellos todos los hombres tienen la posibilidad de conocer al Padre. Vemos pues que es imposible llegar y permanecer en el Reino sin tener aún las actitudes adecuadas. Por ello este domingo se invita a ejercitar la pobreza y la humildad siguiendo a Jesús, de este modo se pone a funcionar el ser pobre y sencillo. Dichas actitudes no son privilegios, ni condiciones que unos tienen y otros no: es más bien una vocación que todo hombre debe pretender y aprender.

Meditatio

a) Nuestra comunidad ¿Refleja verdaderamente un espíritu de sencillez y apertura a Dios? ¿O los muchos quehaceres de la vida pastoral han llenado de seguridades mundanas y prepotencias nuestra vida en Cristo?

b) ¿Logramos captar lo esencial, lo que se revela a los pobres, del Evangelio? ¿O nuestra confusión de conocimientos espirituales verdaderos nos impide ver lo que el Espíritu desea que conozcamos?

c) Nuestra imitación de Cristo en el discipulado personal y comunitario ¿Se refleja en una mansedumbre y bondad para con todos?

d) ¿Qué puede significar un testimonio de mansedumbre y humildad en nuestros grupos hoy?

Oratio

Jesús, tú eres el “pequeño de Dios Padre”, pues el se complace en tú corazón manso, humilde, dispuesto a todo… Jesús, haz nuestro corazón semejante al tuyo:

  • para construir la paz en la justicia
  • para propiciar el perdón de las ofensas
  • para invitar a todos los hombres- a seguirte e imitarte…

Amén.

Contemplatio

El salmo 144 invita a reconocer la grandeza de Dios y a alabarle cuando le reconocemos como nuestro Dios y rey… Hagamos nuestras las palabras del salmo y cantemos la grandeza de Dios.

Actio

  1. Confrontar nuestra forma de anunciar el Reino (¿bondad, paz, perdón?) con las actitudes con las cuales Jesús realizó su misión en el mundo.
  2. Animar nuestra vida con el amor del Dios Padre que conocemos por Jesús.
  3. Construir un ambiente de reconciliación y paz a partir del Dios misericordioso y paternal que confesamos.
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